jueves, 14 de diciembre de 2017

ENSAYO... CICLO DE AUTORES INGLESES.

ENSAYO. CICLO  DE  AUTORES  INGLESES.  Parte Dos.



“Vale más saber alguna cosa de todo, que saberlo todo de una sola cosa” (Blaise Pascal).


“La oración anterior es asumida bajo la categoría cognitiva que el pensamiento ingles puede entregarnos como experiencia, no olvidemos hermanos que el Empirismo y la Ilustración nacieron de la inquietud natural en el pensamiento ingles por adelantarse al signo de los tiempos y ellos hacen suya la frase de Pascal con la que iniciamos el presente ensayo”.


INTRODUCCIÓN.


La cosmovisión inglesa es tan amplia como su presencia en los continentes, de esta forma la razón de su reflexión es abarcante y enriquecedora, tal y como su postura vanguardista lo informa. Beda, Scotto, Alejandro de Hales, Guillermo de Ockham, George Berkeley,  Roberto de Courson,  John Owen, George Whitfield, Edwin Abbott, Florence Nightingale, William Booth, Richard Hooker, Richard Swinburne, John William Colenso, Juan de Garlandia, John Knox, Alcuino de York, John Peckham, Hugh Latimer, John Wyclif, Charles Williams, Benjamín Creme, Roger Bacon, Charles Darwin. La tradición inglesa es muy fuerte y su impacto en la reforma insular también, no es solo un asunto de aportar personajes y posturas, es todo el desarrollo de una concepción muy particular tanto de la academia como de la praxis de la Fe. Es un intento por determinar una estructura de pensamiento capaz de cobijar todas las tendencias y dar participación a una mentalidad cósmica capaz de ver con expectación otras corrientes tanto filosóficas como teológicas.  Es simplemente descomunal la posibilidad de abarcar sus distintas escuelas sin tocar los distintos hitos que marcaron la dialéctica enriquecida de los ingleses. Ser inglés es ya una categoría académica definida y que corresponde a siglos de apertura y tradición. Hemos hecho una lista muy breve donde encontramos desde grandes maestros como Alejandro de Hales, hasta naturalistas y científicos de la talla de Darwin, y como dejar a un lado a la  “Navaja de Ockham” y su método de índole filosófico o “Principio de la Parsimonia” cuya sentencia reza así: En igualdad de condiciones, la explicación más sencilla suele ser la más probable. Es toda una constelación de matemáticos donde el método de Bacon sobresale “Para Bacon, muchos principios estaban escondidos y pasaban inadvertidos en los procesos técnicos cotidianos, a los cuales consideraba una valiosa fuente de conocimiento científico y a partir de su tesis propuso una serie de pasos que configuran su método para llegar a la verdad en el fundamento de la evidencia creíble e irrefutable. Desde luego estas distintas escuelas fueron y son determinantes en la construcción de cualquier discurso tanto académico como teológico en el presente de la vida y ministerialidad de la Iglesia, puesto que es para nosotros es  una ley de fuerza cumplida el afirmar: Debemos dar respuesta en todos los campos del saber y no existe posibilidad que un conocimiento no sea útil o importante en la vida del ministro ordenado. Es pues importante que el espectro del conocimiento nos vincule a estas posturas y con ellas aportar a la edificación de la llamada Debida Ciencia. Los ingleses en sus distintas tradiciones priman como estructura del pensamiento universal. Los distintos paradigmas clave en la construcción intelectual de nuestro pensamiento pueden y deben ser revisados, los métodos incuestionables quedaron derogados  por la corriente Trans-modernista, que a su vez nos indica que la vertiente revisada puede mejorar su apreciación de la realidad. La realidad se percibe compuesta por las acciones y el planteamiento de las mismas como corresponde a las distintas escuelas de pensamiento. Los conceptos y sus ideas aterrizan tanto en la sique como en la voluntad de las personas y sus intereses.
*** ALEJANDRO  DE  HALES (Doctor Irrefragabiles). Traducido de la tercera declinación del latín o  “que no se puede refutar”.  

Franciscano, teólogo y filósofo, uno de los escolásticos más grandes, nacido en Hales, o Hailles, en Gloucestershire, hacia el fin del siglo doce. Murió en París en 1245. Fue educado en la escuela monástica de su pueblo natal y probablemente también en Oxford. Después de haber terminado sus estudios en Inglaterra se fue a la Universidad de París donde alcanzó la maestría, primero en la facultad de bellas artes (filosofía), y después en la de teología. De un comentario hecho por Rogerio Bacon (siglo XIII) se deduce que en 1210 Alejandro fue Maestro rector de la facultad de filosofía, éste es el primer dato seguro de su biografía. Rogerio es también la autoridad que constata que Alejandro se hizo archidiácono; pero es desconocido si el título fue conferido por el Obispo de París o por un obispo inglés. En 1220, Alejandro se inscribió en la facultad de teología, de la que pronto se hizo uno de sus profesores más famosos. En 1231, entró en la orden de San Francisco, continuando, sin embargo, actuando como monje con los deberes de un profesor autorizado de teología, un hecho que era de la importancia extrema tanto para la Universidad como para el curso de los estudios en la Orden Franciscana. Sin duda el fundador de la Escuela Franciscana en Paris de trayectoria y formación académica agustiniana, (1)  se dice de su estilo que “pocas veces” citó a Aristóteles. Entrando en su pensamiento hace grandes  aportes a la teología en su Summa la cual fue publicada varias veces, quiero resaltar para continuar que su postura Ética fue importante en cuanto a  la exaltación de la virtud y los dones de estas cualidades para la vida del bautizado. En su Ética. Afirma el autor- Dios, nos enseña, es la Suprema Bondad; el deber del hombre es que a través del conocimiento y del amor a Dios, alcance su perfección, es pues claro por la densidad terminológica y conceptual que  su definición de Ética se aparta de Agustín y se centra absolutamente en Aristóteles (es aquí donde más citó al griego). Para Alejandro las llamadas Verdades Supremas marcaran su teología como era apenas natural en la época de la Escolástica. Estas verdades aterrizan como quien lo dijera en las Razones Seminales que colateralmente cita el Doctor de Hipona.

 Enseñó que Dios es el Ejemplo, Eficiente y la Causa Final de todas las cosas, que Él es el creador y el Preservador de todas las cosas, que Él es la pura Realidad (Actus Purus), todas las cosas además están compuestas de materia y forma. Este punto último, el de la misma extensión de la materia con el ser creado, más tarde se hizo dogma distintivo de la Escuela Franciscana. Sobre el problema de los Universales, Alejandro asume la posición de un metafísico y de un psicólogo, alcanzando así una conclusión, a la cual sus precursores del siglo XI nunca hubieran podido alcanzar, al argumentar la pregunta únicamente desde el punto de vista dialéctico; él enseñó que los Universales existieron “ante rem”, en la mente de Dios, y también “in re”, como formas o esencias del intelecto activo abstracto. Esta es la conclusión del Realismo Moderado. En lo citado presentamos el meollo de la cuestión de este maestro franciscano, Dios es el Creador y preservador de todas las cosas en su creación, desde esta perspectiva vemos con absoluta claridad la imagen de Dios  o Imago Deo que se manifiesta bajo la significación desde sus cualidades reveladas y manifestadas por su Voluntad al ser humano. Su metafísica está determinada “ver a Dios más allá de cualquier manifestación de su existencia, y verle, precisamente en la revelación de su Gracia” Ver implica como es natural la percepción de Dios revelado y por intuición en el corazón del ser humano y más en la dinámica de la experiencia de Fe del creyente. Su discurso dogmático es universal y unitario, se fundamenta en la praxis de la revelación y en las afirmaciones de nuestra catolicidad, es una primicia de este religioso y maestro el afirmar categóricamente que la verdad como tal y toda su formalidad procede de Dios y su fuente reveladora está en las Sagradas Escrituras y en la praxis cultica de la Iglesia que bajo el concepto primordial de la llamada “teología brillante” saca lo mejor de la reflexión filosófica y la pone como es natural al servicio de la teología. Su dialéctica esta nutrida densamente por el discurso teológico que se expresa en la Summa Teológica de este autor ingles. La fenomenología que gira en orden a los Universales,  (2) es clara para nosotros,  y descansa sobre las percepciones que tenía  Agustín de Hipona. Reconoce la existencia dos momentos en la concepción de los Universales, un Antes y un Después, de esta forma queda claro que la dialéctica de Alejandro es clara y conclusiva, LOS UNIVERSALES EXISTEN EN LA MENTE DE DIOS Y ES SU MENTE LA RAZÓN DE SER DE ESTOS Y NO SON ANTERIORES A DIOS SINO POSTERIORES POR BROTAR DE SU MENTE…

Es en la Psicología, más que en otro lugar, Alejandro muestra que no estuvo preparado para romper con la enseñanza tradicional agustiniana que prevalecían en las escuelas hasta antes de la introducción de “De Anima” de Aristóteles. Así, adoptó la triple división de las facultades del alma en la proporción, que tiene para sus objetos al mundo exterior, intelecto que tiene para sus objetos creados sustancias espirituales, e inteligencia, que tiene para su objeto primeros principios y el prototipo eterno de cosas en la mente de Dios. Agustiniana, también, era la doctrina que nuestro conocimiento de las verdades supremas, sobre todo de las verdades más espirituales, dependían de una iluminación especial divina. A pesar de estos principios Agustinianos, sin embargo, él adoptó la doctrina de Aristóteles del Intelecto Activo y Pasivo, y por este medio explica el conocimiento del mundo externo. Sin duda que esta postura posee su origen en el Hiponense como quiera que las Potencias del alma ratifican el conocimiento y aproximación psicológica al respecto, Sobre las referidas potencias del alma citamos: Memoria, Voluntad, Entendimiento. De esta primicia se genera la interpretación o prueba psicológica de la Existencia de Dios.  Estamos aproximándonos a una interpretación moderna de la realidad teológica que marcara el surgimiento doctrinal posterior a la Escolástica, sin decir con ello que la escolástica no este todavía presente en el panorama teológico de la Iglesia, de hecho esta Comunión posee un nutrido grupo de teólogos escolásticos, para citar al francés Eric Lionel Mascall (1905-1993). Las potencias del alma son inseparables y no que por ello poseen en sus funciones distinciones tan precisas como las Divinas Personas, pero aun así las operaciones son distintas. La distinción de las operaciones corresponde a la naturaleza de su función y juntas nos dicen axiomáticamente que: El ser humano se piensa, recuerda y conoce así mismo. Estamos viendo una primicia que relaciona vitalmente tanto a las potencias del alma como a sus operaciones esenciales y las cuales son en sí formalmente las diferencias concretas de las mismas. Nunca (como axioma) la voluntad humana podrá ser razón humana y esta memoria. Es pues el fundamento académico el que nos permite trazar la dialéctica y su percepción por segura que esta parezca sino es sometida a la relación esencial de las tres, ninguna opera por sí misma, no tendría sentido esa dinámica mecanicista de las potencias del alma, aquí vemos con absoluta claridad un principio que nos habla por analogía de Dios Trinidad.

Su trabajo es de índole universal y así lo refleja el contenido de su Summa Teológica Universal. Que interesante seguir su dinámica para producir frutos aceptables a nuestro intelecto. Cabe rescatar que su discípulo más conocido fue San Buenaventura. La obra de Hales es determinante en la concepción teológica que solo centrará la teología escolástica en la figura de Tomás de Aquino, pero que desconoce en la mayoría de los casos que en la Iglesia fueron importantes sus aportes y reflexión teológica. No era nada fácil conciliar las cosmovisiones agustinianas con la escolástica tomasina, pero aun así el trabajo de Hales le catapultó a un nivel reflexivo superior en su época.  La dialéctica se definió con lo mejor de ambas escuelas y que sin duda nos permiten hoy apreciar el resurgimiento espiritual de la propuesta agustiniana. Un resurgimiento que se materializó en medio de los reformadores ingleses del siglo XIX concretamente  en el año de 1833, teniendo presente que la obra de los PP. De la Iglesia más traducida y usada en Oxford en esta época fueron las Confesiones de Agustín de Hipona. Alejandro de Hales fue una figura de corte y estilo contemporáneo que siguió las reglas de la Disputatacione,  que predominó durante los siglos XII y XIII.  De esta forma se relaciona tanto la tradición teológica como la nueva forma de hacerlo para la época de este franciscano. París se convirtió en el centro de  este movimiento o escuela teológica (Agustiniana)… (3) Hales retomó para la Iglesia la doctrina de su mentor  espiritual (Agustín de Hipona) sobre el carácter indeleble del Bautismo, la Confirmación y el Orden Sacerdotal  quedando segura la reflexión que se llevará a cabo en Trento en el siglo XVI   (1545).  

El Comentario a las Sentencias, de Alejandro de Hales da paso a este nuevo género de literatura teológica. Con él las Sentencias de Pedro Lombardo (teólogo italiano del siglo XII) se convierten en la base de estudio y de método en el pensamiento teológico, un pensamiento dirigido cada vez más a la obtención de una síntesis teológica y animada del deseo de demostrar su carácter científico. En este proceso las sumas teológicas son el último desarrollo del planteamiento escolástico. Sus autores no toman ya las sentencias como base principal de su tarea, sino que proponen una síntesis teológica propia (aunque en sus grandes líneas la división de Pedro Lombardo sigue siendo el camino de fondo adoptado en la estructuración de las sumas), en la que dar un orden lógico y consecuente al universo teológico. Dividiéndolas en partes y procediendo según el método de la quaestio, el maestro propone un intellectus fidei global y orgánico (Summa quaestionum); cada una de las verdades de F    e queda insertada en un único sistema o edificio teológico que, lo mismo que una catedral gótica, tendrá que manifestar el orden y la belleza que emana de la primera verdad y que da vida a la inteligibilidad de la revelación cristiana (4).

 El pensamiento de Alejandro  nos estructura una nueva forma de ver la teología y sobre todo de leerla como de reflexionarla, hace de la teología brillante como es conocida en el hoy de nuestro presente,  una manera dinámica de ideas que se pueden insertar en la realidad de los bautizados y por ende de los creyentes. Pasó de las sentencias de Pedro Lombardo a la estructuración de toda una Summa teológica denominada por su autor como universal. Relacionó fuertemente tanto el Dogma como su Dialéctica al punto de esquematizar en su Summa las inquietudes e intentos por definir y garantizar así la universalidad de nuestra reflexión teológica, es sin duda el logro sobresaliente en materia de estilo literario abordado por Hales. También su estilo fue relacionado con Abelardo (monje español de su época). Hales en su obra dio vida  a la Cuestión y sus interrogantes (método escolástico) para concluir con la posibilidad inteligible de nuestra doctrina teológica. Esta forma de escribir posee su connotación estética la misma que se traduce en comprensión y hacer de la reflexión académica parte de nuestra oración y conocimiento del Dios revelado que Ilumina a sus hijos los bautizados y a  los seres humanos como reza el Adviento de Buena Voluntad.  El intelecto de la Fe es la clave de nuestras reflexiones tal como lo abordó el Irrefragable de Hales. Es el intelecto lo propio de la naturaleza humana y la Gracia de Dios potencia nuestras posibilidades concretas de conocer afirmarnos en lo conocido. Hales toma de la tradición agustiniana la definición sobre la relación con la trascendencia en la perspectiva de lo cognoscible, Dios es nuestra Luz Cognoscible de esta forma Él ilumina todo nuestra existencia al punto de serlo todo en todos, esto último brota de la tradición dialéctica Paulina contenida en sus escritos del N.T.

***JUAN  DUNS SCOTTO (ESCOTO). Doctor Subtilis o Doctor Sutil.

Llamado Doctor Subtilis; Maxton, actual Reino Unido, 1266-Colonia, actual Alemania, 1308) Filósofo escocés. Estudió en París (1293-1296) y más tarde se trasladó a Oxford. En 1302 regresó a París, aunque fue desterrado al año siguiente por haber apoyado al partido pontificio contra Felipe IV, tras lo cual enseñó en Colonia hasta el fin de sus días. Sus textos más importantes son los Comentarios sobre las Sentencias, realizadas a partir de las Sentencias del teólogo italiano  Pedro Lombardo, y algunos tratados, entre ellos Quaestiones quodlibetales y Sobre el principio primero. El suyo es, junto al de Tomás de Aquino, el sistema más influyente de la escolástica medieval, y dio origen al escotismo, que compitió largo tiempo con el tomismo (5) El estudio de los privilegios de María ocupó un puesto importantísimo en su vida. En una disputa pública, permaneció silencioso hasta que unos 200 teólogos expusieron y probaron sus sentencias de que Dios no había querido libre de pecado original a la Madre de su Hijo.

Por último, después de todos, se levantó Juan Duns Escoto, tomó la palabra, y refutó uno por uno todos los argumentos aducidos contra el privilegio mariano; y demostró con la Sagrada Escritura, con los escritos de los Santos Padres y con agudísima dialéctica, que un tal privilegio era conforme con la fe y que por lo mismo se debía atribuir a la Virgen Madre. Fue el triunfo más clamoroso en la célebre Sorbona, sintetizado en el categórico  axioma: Potuit, decuit, ergo fecit (Podía, convenía, luego lo hizo)… Citamos de entrada la definición sobre la María que encontramos en su historia teológica la misma que compite con otros teólogos de su época (escolástica) (6).                                             

ANALISIS  DE  SU  PROPUESTA.

La cuestión desencadenada por Duns todavía hoy en día genera polémica entre quienes desean esconder radicalmente la figura de la Virgen Madre y entre quienes la desean exaltar casi que al mismo nivel de su Hijo Adorado. Para hacerlo  quiero emplear una línea paralela de enfrentamientos entre iguales.

POSTURA MARIANA SIN DELIMITAR.
POSTURA MARIANA DELIMITADA CONVENIENTEMENTE.
María es tenida por algunos como Co-redentora.
*** Consideramos: Inconveniente tal formulación porque ella como ser humano necesita de la Gracia de Dios para su redención y salvación, no es sujeto activo de la salvación como su Hijo que es Causa Ejemplar y Final de la misma. María no posee intrínsecamente mérito alguno que sobre pase la escogencia que Dios de ella hizo… Es la Voluntad de Dios al escogerla y dotarla de las gracias necesarias para su misión como acontece  acontecer con los bautizados.  



*** No despreciamos su esfuerzo y consagración personal a la Voluntad salvífica de Dios, pero en su honor recuperamos su humanidad evitando de esta forma se le convierta en un mito y se le retire literalmente su naturaleza humana exaltándola exageradamente.


María Madre de la Iglesia.
*** Preferimos ubicarla como parte de esta y no como su cabeza, conocemos y aceptamos que la cabeza de la Iglesia es Cristo el Hijo del Dios vivo. María es Hija de la Iglesia porque la institución es sacramento de salvación al mundo (creación/humanidad). La Virgen Madre es la primera de los redimidos por su maternidad y modelo de espiritualidad y oración, pero ella como nosotros necesitó de la gracia para hacer posible el plan salvífico y su propia vida de Fe. Ella es una discípula por excelencia del Señor y su primera testiga en el mundo. Como criatura sus méritos son fruto de la Inhabitación Trinitaria en ella como en cada uno de los bautizados.  Su gran mérito se encuentra en escuchar el mensaje y ponerlo por obra. De la Virgen Madre dirá el Hiponense: María es madre en su corazón antes que en su vientre, sin duda Agustín se refiere a la aceptación o Fiat  de María a la solicitud del ángel en la Encarnación.


María Reina de la creación.
*** Estos calificativos desean expresar atributos especiales o singulares, nosotros preferimos designar a María como Madre del Salvador, Hija de la Iglesia y testiga de Cristo. Ella es parte de la creación redimida, ella no fue puesta por sobre la necesidad de la Gracia de Dios.


Devociones a María.
*** Esta Comunión Eclesial por su alta estima de los procesos y diálogos ecuménicos respeta las posturas que otras iglesias tienen al respecto. Nosotros nunca usamos la figura de María para hacer catequesis o instrucción eclesial, por lo tanto, ella es parte de los redimidos y solo Cristo es el Camino que lleva al Padre Dios. En esta tesis nos mantenemos gracias a las mismas indicaciones de las Sagradas Escrituras. En la intimación de la Voluntad salvífica de Dios solo intervienen su Adorado Hijo y el Espíritu Santo.


MARÍA Reina de los Ángeles y espíritus celestes.
*** La Tradición anglicana, hace memoria de los hombres y mujeres que durante su vida terrena aportaron a vivir el plan de Dios o salvación. Solo Cristo es Señor de cuanto existe en este mundo y en las potencias celestiales como tal. María es un ser humano glorificado y nunca perdió o perderá su condición de criatura, luego, solo reina Cristo.


Construcción de la figura mariana.
*** Esta Iglesia centrada exclusivamente en Cristo invita a sus feligreses a respetar las devociones de otros creyentes pero en ningún momento las alentamos o invitamos a realizarse menos en la liturgia y celebraciones nuestras. Repito, es vital que se respete su condición humana para construir no un mito conveniente sino la figura de una mujer que vivió a profundidad la Voluntad de Dios y fue santificada por la presencia de Dios en su vida de Fe y posteriormente en su vientre.


AXIOMA DE ESCOTO.
ANALISIS  DESDE NUESTRA PERSPECTIVA ECLESIAL.


*** Planteo su tesis de esta forma: Era necesario que la Madre del Señor fuera preservada de pecado, Dios lo podía hacer, luego lo hizo. Estos tres momentos de agudeza intelectual fueron suficientes para fundamentar los posteriores trabajos teológicos al respecto, es importante agregar que en la actualidad en la Iglesia Anglicana existen teólogos que aceptan los postulados de este autor medieval.
*** Postura de la Iglesia: La aceptación de la tesis del escotismo, no es total entre nosotros, entendemos que es una manifestación teológica endémica de la Iglesia de Roma no para significar postura distinta a la de ellos, lo que se puede agregar, es sin duda, el genio de este teólogo para sintetizar en una ingeniosa formula las discusiones sobre Mariología en su época y posteriores, digamos que estaba en sintonía con el sentir medianamente claro de los PP. De la Iglesia especialmente la latina… Es importante saber que la Fe en estas prácticas no es asunto de salvación, que es un asunto eminentemente cristo-céntrico.   Las prácticas de otras instituciones eclesiales no afectan nuestra cosmovisión. Nuestro objetivo es preservar y ser fieles a la Palabra de Dios de donde se desprende toda teología como lo afirmará Beda y luego Escoto… Desde esta perspectiva no podemos dejar de desconocer los dones que recibió la Virgen Madre como tampoco la ignoramos ya que no hace bien a una Iglesia como la nuestra parte de la catolicidad desconocer siglos de trabajo e investigación teológica.
(7).
(7.1). (7.2).

NOTA… Nuestra reflexión fue breve porque no es el objeto central del presente ensayo, lo importante es dejar algunas nociones de nuestra postura al respecto. Las mismas que pueden ser constatadas básicamente en el enfrentamiento de estas tesis y su naturaleza reflexiva. Para Escoto el objeto de la teología es Dios, es su marco de referencia conceptual.

Para alcanzar a Dios hemos de buscar la causa del ser (sentido unívoco) y no la causa del ser sensible, porque por este último camino llegamos a un primer motor que es él también parte del mundo. Por ello sus demostraciones, si bien parten de nociones tomadas de la experiencia, prescinden de lo sensible y operan en el plano de lo posible, universal y necesario; ya que lo que vale para lo posible vale también para lo real, pero no se da necesariamente lo mismo a la inversa. Escoto distingue distintos modos de ser, de entre los cuales los dos primeros son lo finito y lo infinito. Esta división es anterior incluso a la de las diez categorías de Aristóteles, puesto que las categorías, al implicar determinación (limitación), corresponden al ámbito de lo finito. Para demostrar la existencia de Dios, el metafísico debe probar la existencia del ser infinito.    Al abordar la relación entre el ser infinito y los seres finitos, se distancia de Avicena (pensador islámico de origen Persa que vivió en el siglo X) quien sostenía que lo posible procedía de la necesario por necesidad. Escoto sostendrá que lo finito procede de lo infinito por un acto de libertad. Trata con ello de escapar de la primacía de la necesidad que, como concepción propia de la filosofía griega, cobraba fuerza en su tiempo a través de Avicena y Averroes (8)  (filosofo Ándalus del siglo XII). Y a la libertad divina la entiende como limitada sólo por el Principio de No Contradicción y no por el bien, que depende de la voluntad de Dios. Lo que es bueno, es bueno porque Dios lo quiere y lo manda. Si él lo hubiese querido, otras podrían haber sido las leyes morales.

A excepción de los dos primeros mandamientos del decálogo, que Dios no podría haber cambiado sin contradicción, todos los demás se fundamentan tan sólo en la de  su voluntad. Con esto se hace evidente que en Escoto el voluntarismo a desplazado al intelectualismo. También con el fin de ubicar a Dios por encima de toda necesidad, y considerando que todo entendimiento es una naturaleza, afirma que Dios está por encima de sus ideas. Respecto de los universales (9) se pregunta qué diferencia habría entre la Metafísica (cuyo objeto es el ser) y la Lógica (cuyo objeto son los conceptos) si sólo fuesen un producto del entendimiento. Para salvar esta dificultad, Escoto considera a la esencia como indiferente respecto de la individualidad y la universalidad. Ella contiene virtualmente a ambos modos de ser. El universal es la esencia captada en los individuos por el entendimiento. Parte, se explica por la “hecceidad” (sin duda Nominalista) acto último que concreta en lo singular la forma de su especie (termino creado por este autor).

Es muy interesante y casi que nos obliga a repasar continuamente los fundamentos de la metafísica, encontramos en Escoto la posibilidad de asumir la temática de la Autoridad de Dios por una contenida y bien expresada Tesis de su Supremacía sobre todo sistema de pensamiento y generación epistemológica como axiológica. Escoto posee la habilidad para entregarle en su pensamiento y definiciones la autoridad suprema al Dios revelado. La metafísica se convierte no en el fin último  sino en el punto de partida de su especulación teológica, la misma que bajo el signo de lo intelectivo se posesiona de la realidad expresada como un acto  de Fe en el Dios creador. Todo lo bueno procede de Dios y no se enuncia de otra manera ya que es la Summa de las perfecciones y su poder no posee limite y porque en Dios no existe posibilidad alguna de injusticia, sería una absurda contradicción suponer lo contrario. La esencia de Dios no es posible conocerla y no existe posibilidad alguna de hacerlo, para acercarnos a Dios necesitaremos de su Gracia que es en ultimas la luz que nos guía (corazón/intelecto) a este maravilloso encuentro. Duns sin duda está pensando o fundamentando las tesis de una Metafísica Cristiana que se nutre del discurso teológico. El universal como rastro de su época se determina bajo las primicias de la singularidad de los seres (metafísica) generando una especie de indiferencia como el mismo lo dirá entre la existencia de unos y otros me refiero a los individuos. Interviene decididamente la voluntad humana para todo proceso de auto-descubrimiento de la existencia y posesión de la Gracia para el plan salvífico Dios. Sobre la filosofía sostiene las mismas posturas previas al Renacimiento y en las cuales dejar ver rastros de la concepción agustiniana.

 Para comprender aún más su pensamiento es importante o necesario acudir a Avicena ya que el aristotelismo de Duns es similar al de Avicena en cuanto a que su dialéctica busca la constatación de un modelo que relacione al ser con su esencia y no tanto inicialmente de su entendimiento, basta simplemente con afirmar que Duns está más interesado en el ser humano como Voluntad (10)  mientras que otros teólogos como Tomás de Aquino lo definen como Sola Razón. La comprensión de lo intelectivo tácitamente se enfrenta con la concepción de lo aprehensible, son dos propuestas distintas pero buscando una misma vertiente, no estoy muy seguro de plantear una analogía al respecto, pero sí de ver con absoluta claridad la diferencia conceptual  del maestro Duns con Tomás de Aquino y desde luego de Averroes cuyo modelo aristotélico en última instancia fue tomado por el angélico (Aquino). En cuanto al terreno de lo fenomenológico diría que tanto la teología de Duns como la filosofía aristotélica retoman sus problemas y preocupaciones, sin que con ello se desconozca tanto su relación como participación de una misma tesis que nos remite al ser en cuanto tal y obra de Dios… “De la falsedad se sigue lo que se quiera” esta tesis de Duns Escoto es conocida por la matemática moderna y la usó para zanjar las diferencias entre la esencia y lo singular de los individuos. Es pues un principio de adstricción bien interesante al menos para plantearnos la posibilidad de establecer un puente literal con el principio de no contradicción aristotélico. La intención aquí (Escoto) no corresponde solamente a un acto volitivo de la persona humana sino a un principio filosófico como tal. Es una manera y forma de conocer y establecer las diferencias de esencia en cuanto a la obra y a su Creador. Pero este acto de la voluntad, en el que se realiza la praxis, debe por su íntima constitución llevarse a cabo en conformidad con una previa intelección verdadera y, entonces, de la conformidad de la voluntad libre con la recta razón nace la rectitud moral, esta máxima afirma categóricamente la intencionalidad por sobre consideración distinta, es la voluntad la que nos define en el proceder al realizarse sobre la base fundamental de lo que es verdadero. 

ACTUALIDAD  DE  SUS  CONTENIDOS.

Duns Escoto prueba que la teología no puede ser puramente especulativa, recurriendo al testimonio de la Sagrada Escritura y a la autoridad de San Agustín, donde se subraya que la caridad es el sentido de toda la ley… Es interesante que  autores como Beda, Alejandro de Hales y Escoto, asumen dinámicamente que la teología como estudio parte de Dios y lo que Dios desea revelar,  no dejan todo a la especulación de sus respectivas épocas sino que intervienen en la concreción de una mentalidad teológica que hace de la academia expresión de Fe. Es pues en esta dirección toda revelación obra amorosa de Dios que nos da esta información para facilitarnos nuestro caminar hacia Él. Es también una verdad practica que Dios se revela y nos da con que ver su revelación y amarla desde nuestro ser. La reflexión teológica de estos clérigos sin duda fundamento las cosmovisiones de las que hoy disfrutamos  sin salir del ámbito de la tradición eclesial. Sus trabajos giraron o gravitaron sobre el fundamento de los PP. De la Iglesia  que se constituye en un signo inequívoco de auténtica manifestación de la Iglesia y su magisterio. Estas cuestiones aclaran el espectro de nuestras proyecciones teológicas. Su dialéctica está montada por decirlo de laguna manera sobre la posibilidad de concatenar la especulación y convertirla en un acto de Fe para desde nuestras posibilidades conocer al Dios revelado en las Escrituras y en la fracción del pan. Su constante revisar positivamente las aproximaciones doctrinales nos permiten hoy inferir que es vital y necesario establecer procesos que caminen en dirección de la aceptación y sobre todo de la capacidad de cuestionar aquello que pueda ser cuestionable y desde luego no está en la construcción del dogma y su índole universal.

 El dogma que conocemos es una construcción que tomó lo mejor de la tradición y de los estudios de cuantos asumieron el reto de construir y estructurar la doctrina de nuestra catolicidad (11).  La formación es por lo tanto un acercamiento tanto a nuestras raíces como a los discursos que la dan a conocer. La historia es testiga de los esfuerzos por espiritualizar la verdad y transformarla también en un mojón o señal  de la revelación tal y como esta Iglesia la bebió de las enseñanzas de los primeros exponentes válidos y necesarios, me refiero tanto a los apóstoles como a quienes digirieron las enseñanzas de estos y el evangelio y lo plasmaron en argumentos creíbles y sostenibles.  Sus tesis son importantes y no podemos darle la espalda a su actualidad y analogía, la misma que entronca perfectamente con nuestra cosmovisión y su catolicidad.

BIBLIOGRAFÍA  Y  RECURSOS  TEXTUALES.

(1). TURNER. Hist. Of Philosophy (Boston, 1905), 326 sqq. WILLIAM TURNER Transcrito por Geoffrey K. Mondello.
(2). Summa universale theologiae, sivi, Quaestiones súper quattuor libros Sententiarum (1475).  Biblioteca Nacional de España.
(3). Gerson, Opera Omnia Plugdunum, missa cuidam fratri minori, vol. 1, pag, 554.
(4). Ghellinck Joseph de. Peter Lombard. The Catholic Encyclopedia. Vol 11. New York: Robert Appleton Company, 1911.
(5). Juan Duns Scoto (beato), Filosofía y teología, Dios y el hombre, traducción del texto latino por B. Aperribay et. al., presentación, introducción y edición de J. A. Merino, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid 2011.
(6).  Similis Christo Maria in praedestinatione. Similis, inquam, in praedestinatione, quoniam Christus praedestinatus est non ut Deus, sed ut homo filius Mariae, ergo una cum Christo praedestinata est Maria: Lorenzo Da Brindisi, Sermo V in Conceptione Immaculata, Mariale, Padova 1928, p. 454.
(7). Pozo, C., María en la obra de la salvación, BAC, Madrid 1990, p. 308.
(7.1). La Inmunidad de María de todo pecado actual” (Taylor, Stafford, Claget 1646-1688).
(7.2). María, Santa en el cuerpo y en el alma más que cualquier otra criatura” (Cosin 1594-1672).
(8). blogfilosoficocarter1012.blogspot.com/.../avicena-yaverroes-avicena-avicena-o-ibn.ht...
(9).  Gilson, Etienne: La filosofía en la Edad Media, Buenos Aires, Sol y Luna (sin fecha). La unidad de la experiencia filosófica, Madrid, Rialp, 1973.
(10).  Oromí, Miguel: "Introducción general" en Obras del Doctor Sutil Juan Duns Escoto, Madrid, Biblioteca de Autores Cristianos, 1960.

(11). Pohle, Joseph. "History of Dogmatic Theology." The Catholic Encyclopedia. Vol. 14. New York: Robert Appleton Company, 1912. 

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