jueves, 18 de mayo de 2017

NATURALEZA DE NUESTRA CELEBRACIÓN Y CONNOTACIÓN JUDÍA...

DE LA NATURALEZA DE NUESTRA CELEBRACIÓN Y SU CONNOTACIÓN JUDÍA. SANTA EUCARISTÍA


INTRODUCCIÓN.


La naturaleza Mistagógica de nuestras celebraciones y/o ritos  está fundamentada en la relación sobrenatural que la experiencia de Fe establece con lo celebrado. La gramática aterriza la disposición de los términos idiomáticos al punto de funcionar como un “puente” entre lo que vemos y lo que por Fe asumimos (Mistagogia). La Actualización de cada uno de los Sacramentos celebrados en distintos tiempos.  El año litúrgico no se enfrenta o contrapone  por alguna extraña razón. Es lo contrario Ciclos vitales de Fe   que ponen de relieve la naturaleza Cristocentrica de nuestras creencias y también establecen una relación trascendente entre el Jesús histórico que por ejemplo alimentó a sus congéneres y el Cristo de la Fe que los alimentará después en la dinámica sacramental, el pan en ambas situaciones es el mismo más no así la connotación de su intencionalidad ya trascendida y destinada al quehacer espiritual de la Iglesia. Nuestros ritos son sin duda herencia de la tradición judía pero son sublimados por la Gracia que los instrumentaliza y los convierte en fuente de salvación perenne.   La Metafísica del rito sacramental es la diferencia y luego su connotación Ontológica como manifestación de Fe nos dice que son más que especies materiales. No implica la perdida de sus atributos o cualidades físicas sino la potenciación del rito que amparado en la Espiritualidad y Fe del bautizado surte su efecto inmediato. Estamos hablando de la Gracia Habitual (Hiponense y Buenaventura). La Gracia como tal instrumentaliza el tiempo y la historia siendo lo mismo una celebración hace siglos que ahora en tiempo nuestro. La Gracia no tiene barreras más allá de las fundamentadas en la voluntad de cada Creyente. Trataremos solo un ejemplo que enfrenta en relación Mistagógica al  Libro del Éxodo y los Evangelios particularmente la visión neo-testamentaria  sobre la Cena del Señor y en Éxodo la Pascua o Liberación del pueblo israelita.   

LA VISIÓN DE LA PASCUA JUDÍA.

La manducación o consumo de la víctima pascual en Israel implica tanto un rito como una destinación específica. La relación del sacrifico con la comunidad está íntimamente afirmada por la naturaleza y los fines de la ofrenda consumida. Solo los israelitas en primera instancia y luego los extranjeros residentes en su territorio pero todos Circuncidados. Recordemos que los Patriarcas fueron también extranjeros (Éxodo capítulo 23 versículo 9)  en los distintos países por donde ellos se movieron y el judío recuerda también la connotación particular de ser el “pueblo escogido”. La Pascua consistirá en tomar un animalito (ganado ovejuno) de un año sin defecto alguno (primogénito animal) como ofrenda y victima a imitación de la ofrenda que Dios no aceptó por parte de Caín (potencia y figura). Las prescripciones son claras, se deberá comer con la ropa puesta y el calzado como quien sale inmediatamente a la faena. Acompañado por hiervas amargas que recordaran al pueblo su carácter salvífico y vigilancia permanente (como fruto de la cultura agrícola, pan sin levadura o ázimo). Nada del animal sacrificado podrá ser consumido fuera de la casa y si la familia es pequeña deberá compartirlo con otras personas de su comunidad. No era permitido romper hueso alguno del animal ofrecido en sacrificio. Las reglas del Éxodo son claras y sirven para afirmar la doctrina construida a partir de su significación Salvífica convirtiéndose en un Ritual de Paso o Transito. Esta escena nos recuerda al espíritu evangélico presente en la fracción del pan y en el sacrificio de Cristo en la Cruz. La norma judía atiende sin duda a una serie de acciones que marcan la diferencia entre el Israel futuro y quienes habitan los pueblos vecinos. La Intencionalidad manifiesta del drama de las plagas y la obstinación del faraón y sus consejeros deja ver como la Voluntad salvífica de Dios entra en la pedagogía de la Liberación de índole socio-económica, cultural, política, para convertirse en un principio de la futura liberación escatológica del pueblo (Iglesia). El móvil es claro en cuanto a la relación salvífica que aterrizará en la Identidad  del pueblo. Moisés interactúa de parte de Dios con los egipcios y la simbología apunta en la misma dirección afirmar la soberanía de Yahveh que pide ser adorado y el lugar es a partir de tres días de camino. Simbología que nos contextualiza sobre la perfección del recorrido espiritual de los judíos.   No es solo construir un altar y realizar sacrificios es asumir como Pueblo escogido cuya vocación se trasforma en Sacerdotal ya que hombres, mujeres y niños fungen de la misma manera en sujetos activos de la Adoración al Dios verdadero. La obstinación faraónica es una tendencia que encontraremos a lo largo y ancho de las Escrituras como de nuestra propia vida de Fe. Las estructuras de poder se oponen al Señorío de Dios como pasó hace ya 3200 años. La oposición es personal y configura la realidad del pecado que lucha no por salir de la situación sino por crear un modelo social a su servicio y pretensiones. Solo quien reconoce la Autoridad de Dios podrá ser verdaderamente Libre para disfrutar su Libertad. La situación en Egipto es solo el reflejo del pecado que retiene la Libertad de los hijos de Dios y los postra envileciendo sus vidas y actuaciones. Los signos y prodigios obrados en Egipto son respuesta tanto del ingenio humano y su capacidad de confundir (consejeros del Faraón)  como de Dios que acompaña cada proceso que involucra a sus hijos los bautizados. La Liberación inicia en la conciencia de los afectados parece decir el Texto Sagrado de Tradición cuando nos relata la historia personal de Moisés. Para convencer al Colectivo es necesario que nosotros estemos convencidos del Poder de Dios y su absoluta Soberanía. La totalidad de la libertad humana se expresa en la liberación del pecado ya convertido en influjo universal puesto que la misma Creación es su víctima por mano nuestra. La cosmovisión judía es alimentada por la Pedagogía divina que le guía por el camino del Auto-reconocimiento y empoderamiento de su expresión de Fe ya que en un comienzo la ambigüedad es el pan de cada día y la manera de contrarrestar esto es precisamente dándole sentido trascendente a sus decisiones y acciones. Dios vive un noviazgo con su pueblo y en este periodo se fundamentan las tradiciones y la Ley Mosaica como el derrotero de vida de la comunidad. El Señorío de Dios se manifestará durante este periodo tan necesario para la relación espiritual y la Identidad religiosa del pueblo en su travesía… La celebración de la Pascua es apenas el inicio de este noviazgo que finalizará con el advenimiento de la era mesiánica y se convertirá en una realidad Antropizada con la presencia de Jesús. Retomando el rumbo de nuestra reflexión encontramos que los signos y símbolos judíos de la Pascua se perfeccionan particularmente en los siguientes momentos de la vida de Jesús:

·         La Ultima Cena (Mt capítulo 26 versículo 26-29) los judíos tenían una serie de oraciones y bendiciones como invocaciones a Yahveh durante esta comensalía y el propio Jesús parte sin duda de estos momentos tan solemnes para introducir su ritual en figura de la Eucaristía que conservamos en la tradición de la catolicidad. El escenario es similar puesto que su reunión es fraterna, íntima y solidaria, es decir, es consumida esta Cena con quienes están insertos en su vida. Jesús come con sus cercanos en la estancia superior de la casa lo que ilustra sobre el grado de cercanía con los habitantes de la misma. El modelo de vivienda influenciado por los romanos constaba de dos comedores uno donde se reunían invitados y amigos no tan cercanos y el segundo definitivamente al servicio de la familia y sus allegados. Es pues donde el propio Jesús dispuso su Pascua y sus ritos instaurados particularmente por su visión de la Pascua. Estos ritos nuevos o en novedad se expresan bajo la Identidad de quien los instaura, antes era el Sacrificio de una víctima expiatoria ahora es el propio Hijo de Dios quien asume el lugar de la víctima.  El Cordero sacrificado (Éxodo capítulo 12 versículo 21 y ss)   reviste toda importancia como parte fundamental del Ritual de Transito y específicamente de “salida”. Jesús se prepara de idéntica forma para dar inicio a su Pasión.  La Pascua  se vive en vigilia nadie duerme durante su celebración recordándonos las continuas amonestación de Jesús sobre la necesidad de perseverar en oración y en actitud vigilante (versículo 42). El rito inaugurado por Jesús reemplaza el papel de la victima de expiación por su propia Sangre y la Pascua se convertirá en la antesala de la Redención Universal delimitándola de la rigidez judía. La integridad del Sacrificio de Jesús cubre todas las expectativas de la celebración y en cuanto a su Sangre repara efectivamente lo que antes era solo la expiación de las acciones negativas del pueblo sin vocación de Salvación definitiva.  Jesús invita a los suyos a la Cena de Pascua y nada de cuanto se consume sale de casa (Éxodo capítulo 12 versículo 43-50). En la misma dirección podemos citar (Juan capítulo 6 versículo 12) todo es sagrado y por lo tanto valioso para Dios. La Comensalía se mueve en la dirección de lo Fraterno y lo Valioso donde la cantidad es simplemente un indicador de su impacto material porque espiritualmente su influjo no tiene cuantía.  Cristo es pues el Cordero Pascual en la Visión del Cuarto Evangelio.

·         Pasión y muerte de Cruz (Juan capítulo 18 y 19) La consumación del sacrificio Redentor se adelanta en la Cruz como epicentro y a la vez convierte al Redentor en Altar, Victima, Ofrenda y Expiación bajo la misma disposición que nos recuerda el rito del Éxodo solo que el consumir la victima sacrificada se realiza en la celebración de la Ultima Cena. El Hiponense lo dirá con absoluta claridad por parte de los santos PP. De la Iglesia: En la Ultima Cena el Señor tomó en sus manos su propio Cuerpo y en el cáliz su propia Sangre. En cuanto al Cordero sacrificado es importante saber que no era aceptado que se partiera algún hueso durante el sacrificio o en su ingesta. Jesús en la Cruz fue rematado con un lanzazo en su costado Izquierdo como buscando el corazón (Éxodo capítulo 12 versículo 43-49). Esta práctica era para evitar  “quebrar” los huesos de los ajusticiados y precipitar su muerte. Se cumple en todo lo contenido en las normas del Sacrificio expiatorio de Israel. Juan en su Evangelio le concede total importancia a estos signos al punto que designa a Jesús como el Cordero Pascual  dejando ver tal afirmación en el diálogo con el Bautista y sus discípulos ubicado justo después del prólogo o la teología de su Evangelio. Jesús fue condenado de la misma manera pero su Sangre selló definitivamente el rescate por la Creación entera y plena. Hoy como hace ya 2000 años la Cruz sostiene la Voluntad salvífica de su infinito Amor por la humanidad. La naturaleza salvífica del sacrificio del Señor se siente con todo poder en el baño regenerativo del bautismo (visión Paulina) y la Iglesia quiere enseñarnos que por medio de su rito el Creyente se une al Cristo de la Cruz y por sobre todo al Cristo de la Resurrección. Pablo entiende que es necesario “morir con Cristo para resucitar como Él”. La misma solidaridad de Cristo es para nosotros la fuente por antonomasia de salvación y eternidad. El Cordero en la visión Joanica será plenamente el Salvador y su Sangre trascenderá el rito mismo de la Cruz para instalarse en la Iglesia y en sus hijos los bautizados. El Agua del Bautismo brota también místicamente de su costado como lo relata el Evangelio y que los Israelitas derramaron sobre los dinteles de sus puertas (Juan capítulo 19 versículo 34) y el paralelo establecido desde (Éxodo capítulo 12 versículo 13)…

·         Realidades encontradas… Los coloquios espirituales con el Resucitado marcan la vida inmediata de los amigos y discípulos del Salvador (Juan capítulo 20 versículo 19-29)  o en Lucas capítulo 24 versículo 13-32. Frente a manifestaciones de Yahveh con el pueblo y particularmente con Moisés y Aarón. La intimidad se asemeja a una antigua o primitiva liturgia donde el pueblo es guiado por su ilustre representante “aquel que habla con Dios” mientras que en el Resucitado es Dios quien habla con sus discípulos (Éxodo capítulo 19). El rito de inserción de la realidad judía  no agota todas las posibilidades relacionales como pasa o aconteció en los Evangelios y sus relatos coincidentes (son plenitud). El pueblo no puede acercarse porque morirán pero el Resucitado aborda la realidad histórica de los suyos y entra en  coloquios con ellos. La Resurrección posibilita el ascenso del bautizado a la Realidad de Dios. Este ascenso era impensable en la dinámica Mosaica ya que el Dios con nosotros (Isainiano) no era todavía vislumbrado en el panorama religioso de la naciente realidad judía (concepción de pueblo). La realidad resucitada de Cristo abre todo un panorama  ilimitado para nosotros a la hora de construir instrumentos de vida espiritual y su aprovechamiento desde la Gracia. La pedagogía de Yahveh parte de la imperfección del pueblo escogido y lo madurará atreves de su trasegar en el desierto hasta convertirse en un viaje de ribetes místicos donde la madurez espiritual es el fundamento de su opción esencial por Dios y su Liberación es medianamente entendida como respuesta no de su actitud de Adoración o rituales sino del Amor de Dios. Cristo mismo lo perfecciona en el encuentro con sus discípulos. La memoria religiosa sufre cambios dramáticos especialmente con la Resurrección del Señor. Este cambio es fundamentalmente Ontológico al convertirnos en Imagen del Dios vivo por antonomasia… El cambio definitivo será producto de la total presencia de la Gracia aun por sobre la historia y su antropología. Esta presencia es sin duda la deificación de la persona humana redimida.  En cuanto a Moisés es el orden natural de una revelación inmadura abordada desde la concepción supersticiosa del pueblo que es fácilmente influenciado por otros pueblos de la región. La revelación de las Tablas de la Ley (Éxodo capítulo 20) se constituye en la antesala a la Alianza y todos los signos que la misma contiene. Dios reclama acciones del pueblo porque el sentido de su propuesta salvífica involucra al otro como constitutivo activo de cada una de las vivencias o realidades de la persona redimida. Las Tablas son en principio los esfuerzos reunidos para santificar o hacer palpable una relación de contenido espiritual que responde también a la concepción monoteísta del pueblo. El pueblo que acepta la Ley y la Alianza básicamente acepta el Señorío de Dios en sus vidas y en la realidad de sus organizaciones… Lo anterior es un esfuerzo por relacionar todos los ámbitos de la vida de los israelitas y evitar así dejar por fuera algo sin importar su contenido. La Alianza es clave para comprender la inserción de las ideas religiosas y como estas estructuran paulatinamente la mentalidad judía que reclamaba esta serie de signos para darle forma a la realidad de Dios en sus vidas. Ejemplarizando la cuestión pensemos en las actividades deportivas cuando se hacen profesionales o de gran poder convocatorio entonces se crean torneos y un campeón. Qué pasaría si simplemente compitieran y nada más pues el espíritu que las une y recrea desaparece y el dinero también. En el caso Dominicano si el béisbol no fuera  económicamente rentable y muy rentable desaparecería como competencia porque la vida reclama más que una actividad dominical, se convierte en una forma de vida y de economía muy importante en el País… Pues sin las Tablas de la Ley sería poco probable dinamizar los ritos de pertenencia e identidad como de Adoración y que diremos de la fundamentada conciencia religiosa. En Cristo cambiamos la interpretación negativa de tienes o  el no por la convicción amorosa y real del servicio y conformidad con sus enseñanzas. El Amor es el ausente en la respuesta del pueblo de Israel y su lugar es duramente ocupado por el miedo y el temor. La inmadurez en la vida del espíritu retrasa mucho la inserción del mensaje salvífico en quienes loe escuchan. La realidad alimentada por el Poder de Dios en Egipto (plagas) no solo presionó a dicha Nación sino que también se constituyó en aliciente para los israelitas. Dios educa bajo sus propias reglas y el corazón del ser humano debe estar atento y responder conforme a sus mandatos. Las múltiples inseguridades y tentaciones judías se asemejan a las tentaciones de los discípulos particularmente en la Pasión del Señor y son el producto unas y otras de una comprensión amañada e individualista de la Salvación en términos estrictamente nuestros dejando fuera la presencia del Espíritu Santo. En Israel el rito desplazó al Dios revelado.

·         Síntesis de la realidad judía en el relato del Éxodo.

***  Comunicación afectada por la inmadurez del pueblo.
***  La esclavitud como proceso de pérdida de identidad y motivos colectivos.
***  La esclavitud consecuencia de la ausencia total de conciencia religiosa y capacidad de optar ante la poca o nada relación con la trascendencia.
*** Empoderamiento de costumbres arcaicas y la actitud selectiva que debilita el aprendizaje de nuevas técnicas o habilidades. El pueblo pasó de dominar el arte de la ganadería para producir mano de obra fácil de controlar en el desarrollo de otra cultura debilitando la propia. Estos procesos sociológicos los vivimos fuertemente en el presente cuando un sector grande de nuestra población migra al “coloso del Norte”.
*** El pueblo elegido es extranjero como lo es el bautizado.
***   Los rituales de pureza, transito, adoración son compuestos a partir del influjo permeado de una cultura dominante.
*** La Pascua es signo inequívoco de escogencia y liberación, la reflexión colectiva se individualiza o singulariza posteriormente en Cristo.
*** El pecado es visto desde la dinámica ritual y con la promulgación de la Alianza y ley Mosaica se pretendió individualizarlo.
*** El sacrifico particulariza la responsabilidad personal y abre la puerta a la reconciliación del colectivo.
*** La Pascua da inicio a la pedagogía de Dios y a una relación de matices similares al noviazgo ya que relaciona al pueblo en un proceso de conocimiento espiritual de su Dios revelado a Moisés y luego a ellos sin perder de vista la tradición anterior (Abraham, Isaac, Jacob).
*** Sin la Gracia el sacrificio expiatorio es limitado como arcaico.
*** Israel es una Asamblea dividida en familias, es el mensaje de la celebración de la Pascua y marcha al desierto, todos ellos asumen en el rito una posición de índole sacerdotal.
*** Los fenómenos naturales son informados esencialmente por la Voluntad de Dios (Plagas, Signos, Mar de los juncos).
*** En el desierto crece la expectativa por conocer la Voluntad del Dios liberador.
*** La presencia de los jueces que ayudan a Moisés a impartir justicia como las mismas prohibiciones son imagen de la construcción de una Sociedad que piensa como un pueblo establecido. Este pensamiento nos permite conocer su legislación y el grado de relación de esta con su declaración de Fe en el Dios liberador.
*** Los extranjeros  adquieren la connotación de inclusión en las celebraciones judías pero bajo la Norma existente para emparentarlos con la Massa  o pueblo.
*** Legislación primitiva común en la época.






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