jueves, 29 de diciembre de 2016

DESMITIFICACIÓN DE LA VIRGEN MADRE EN ESTA COMUNIÓN...

DESMITIFICACIÓN  DE  LA  FIGURA  DE  LA VIRGEN  MADRE  EN  NUESTRA  ECLESIOLOGÍA.




DELIMITACIÓN TERMINOLÓGICA.




La historia de la teología de carácter universal como la conocemos nosotros durante siglos acuñó una serie de relaciones para expresar sus contenidos y es precisamente en este escenario de riqueza y reflexión teológica donde encontramos la misma y única limitación posible a la especulación teológica. Nuestra concepción mariológica no es ajena al asunto temático por esta razón me parece importante que se establezca claridad sobre estas relaciones idiomáticas y su influencia en nuestro pensamiento. La Mariología la hemos visto como indisolublemente unida a nuestra expresión tanto Cristológica, Soteriológica,  incluso Eclesial eso sin contar con las distintas acepciones culturales que terminaron por Antropizar la reflexión sobre la Virgen Madre… Es nuestra Cristología revelada como tal y a su vez esa revelación que se amplió en el seno de la Iglesia involucra en su génesis Escrituristica la presencia de la Virgen Madre unida a su Hijo Nuestro Salvador y relacionada con la esencia del Ministerio de la Iglesia como la portadora tanto del Evangelio como de los Medios de Gracia a nuestro alcance… María hace presencia en la imaginación del Colectivo Eclesial y no es posible olvidar su impacto en la relación Salvífica como quiera que ella fuera la portadora en la Encarnación el Verbo eterno unido a Jesús que a su vez tomó carne y humanidad de su Vientre. Ella también como Sujeto activo de su Salvación se alimentó de la Gracia y fue reconocida por el Ángel con el saludo llena de Gracia o JAIRE- KEJARITOMENE. Nuestra Eclesiología  reconoce su Maternidad y disposición para la obra de Dios en la humanidad, no es un imaginario que se apodera de términos eclesiológicos o aun soteriológicos como tal, puesto que ella forja de la mano de la Gracia su propia Identidad.  No existe tampoco posibilidad de que nos refiramos a ella empleando términos propios del Salvador o que facilitemos la fundamentación del MITO MARIOLÓGICO  nuestra concepción es fundamentada desde la Misericordia de Dios por escoger a una de entre nosotros y hacerla madre en la Encarnación sin que con ello perdiera su condición natural de Criatura. Esa Mariología no es nuestra no hace parte de los insumos de doctrina de esta Iglesia. María es Criatura y como tal sobre ella prima la  Gracia Habitual y a eso sumamos los dones necesarios para su Misión la misma que Dios “Intimó en su corazón” (cualquier otra cuestión referente queda en manos de la Misericordia de Dios. María es en cuanto a su Naturaleza y condición humana como cualquier Mujer Madre, Hija, Esposa). El acudir a otros términos no deja fuera su condición tal y como la Tradición de la Iglesia lo afirma, es pues, relativo a su naturaleza humana como la definimos en:


Virgen Madre
Esposa, Madre y Virgen
Creyente, Madre
Mujer, Creyente, Madre, Hija, Esposa, Virgen


El orden e importancia de su condición no afecta en nada su misión dentro del plan Salvífico de Dios (Yahveh) es como especie Humana igual en cuanto a la realidad de su naturaleza Singular lo que implica ciertamente la imposibilidad por si misma de vivir en la Gracia. Es claro que su condición fue Deificada  como lo es en cada Creyente que muere y trasciende…   es una Gracia que solo es posible acceder por los méritos de N.S.Jesucristo en la Cruz. María es depositaria de la Salvación como lo somos todos los bautizados  cuya Opción Fundamental es Cristo. Su Maternidad es natural adornada con la Gracia Sobrenatural del Verbo eterno presente en su Vientre. Más que definir a María como Co-redentora la llamamos “Modelo en la Fe” puesto que solo la Sangre de Cristo es fuente de nuestra Salvación y tal Dignidad y eficacia solo puede recaer en el mismo Hijo de Dios.



CONTENIDOS   DE   MARIOLOGÍA.




La expresión de nuestra teología es por antonomasia Cristocentrica lo que no impide la concordancia con la catolicidad que hemos acuñado como Signo inequívoco y ultra significante de nuestra Tradición teológica. En cuanto a la desmitificación de la figura de la Virgen Madre es importante tener presente que no es una realidad ni arbitraria puntual o mediática sino que se construyó a partir del Siglo II como constan algunas pinturas en las paredes de las Catacumbas de Roma,  Paris y otras  ciudades fundadas por el Imperio romano. También es bueno resaltar que los PP. Apostólicos ya la tenían presente en sus escritos y reflexiones teológicas. Antes de entrar en consonancia  con los aportes de algunos de los PP. De la Iglesia sería bueno reflexionar sobre la dinámica filosófica de la presente cuestión. Sobre la Persona Humana que se expresa en su  singularidad encontramos la discusión de género Masculino y Femenino,  siendo El Hiponense uno de los primeros PP. De la Iglesia en emplearlo para “individualizar la SS. Trinidad y también para definir a la Persona  Humana. Otro que sin duda fue de suprema importancia en Occidente fue Boecio también conocido como el último romano o representante de la cultura romana.  Sustancia individual de naturaleza racional. Aparte de la definición de Persona Humana este Filósofo emprendió una colosal tarea de traducir al latín las obras de Aristóteles y Platón, obra que desafortunadamente no pudo terminar, vivió en los albores del Siglo V.

En cuanto a su definición de Persona Humana es interesante como logra extractar del pensamiento aristotélico la relación terminológica entre Esencia y Sustancia también asumida desde la perspectiva Agustiniana. La Sustancia  es la individualización de  la esencia sin que esta pierda sus cualidades o atributos propios  en cuanto a la distinción  Hombre Vs Mujer no aplica ni por enunciado  ni por naturaleza. En esta dirección encontramos la absoluta necesidad de restaurar tanto la figura masculina como femenina y descartar cualquier “mitificación” de la imagen de la Virgen Madre… Esta Mujer vivió una profunda experiencia de Fe y tal como intuían los PP. De la Iglesia fue adornada con una Gracia tanto especial como única para vivir su santidad y respuesta a Dios (Encarnación) no es como pretenden algunos un mero tema de pureza o Virginidad sino la presencia del Espíritu Santo en su vida (Fiat) María Virgen y Madre es fruto de su profunda relación con  Dios y de su total disponibilidad de vida como adoptando para si un estilo de vida que marcará su existencia y la elevará a terrenos insospechados de Virtud. En el Siglo IV Hilario de Poitiers afirmaría sobre esta relación: Cristo descendió del cielo al seno de una virgen cuando bajó sobre ella el Espíritu Santo. La Palabra de Dios se materializa en cada condición que desee recibirla no podemos quitarle merito a quien  abraza su contenido y lo convierte en la “sustancia” de su existencia dándole lo mejor de sí. María sobresale al dar absoluto crédito a las palabras del Ángel y asumir desde su Espiritualidad este mandato, es decir, María era una Mujer de sensible intimidad con Dios como debe vivir su Fe cada uno de los bautizados, por esta razón ella se convierte en Testiga, Madre y Discípula del Salvador.

 Quiero compartir ideas que nos llegan desde las posturas de los PP. De la Iglesia como hilo conductor de la reflexión de la catolicidad en el presente. Agustín de Hipona hace una bella exhortación: María dio Fe a las palabras del Ángel y por la Fe concibió y fue escogida para que por su medio, naciera entre los hombres nuestra salud… María es bienaventurada porque oyó la Palabra de Dios y la puso en práctica; porque más quedó la verdad en su mente que en su seno. Concibe y es virgen; da a luz y sigue siendo virgen. Fue hecho de aquella a la que Él hizo. Le aportó la fecundidad sin quitarle la integridad… Celebramos pues con gozo  el día en el que María dio a luz al Salvador, la casada al creador del Matrimonio, la virgen al Príncipe de las vírgenes… Ella virgen antes del Matrimonio, virgen en el Matrimonio, virgen durante el embarazo, virgen cuando amamantaba… En efecto, de ningún modo quitó, al nacer, el Hijo Todopoderoso la  virginidad de su santa Madre, elegida por Él. Estas palabras resumen la intención de los PP. Que maduró la concepción de una relación espiritual muy particular entre la Criatura María y Dios su Creador. La Iglesia desde los primeros siglos tiene claro que el modelo de María nace como fruto extenso de la espiritualidad de la Iglesia Primitiva y no para ser convertida en MARÍA-LATRÍA que hace mucho daño a la imagen de la Virgen Madre. La catolicidad reconoce en la Virgen a la Primera de los redimidos lo que no implica que su maternidad por extensión sea definitiva en la Iglesia al punto se señalarla como Madre de la misma, diríamos que María es el miembro más excelso de la Iglesia y por ende en la Comunión de los santos pero en lo personal prefiero referirla como Hija de la Madre Iglesia puesto que la Iglesia recibe el encargo de universalizar el Evangelio y los Medios de Gracia y sobre la relación con María es clara la tendencia de reconocerla como ejemplo vivencial del Mensaje anunciado. La Teología nos dice con absoluta lucidez que María preservada de pecado  no lo fue por mérito propio sino por la   Maternidad divina y que tal condición no alteró dramáticamente su vida en cuanto a la  cotidianidad que cualquier Mujer del presente o de su época afrontaría… María Virgen vivió a la perfección los dones preternaturales que nuestros primeros padres perdieron por el pecado cometido. María es justificada como lo es cualquiera de los bautizados.  Para redondear la cuestión miremos la terminología griega y latina:


JAIRE—KEJARITOMENE Solo aparece una vez en las Sagradas Escrituras cuya traducción inicial sería la “Llena de Gracia” pero que en términos y Cosmovisión Bíblica apunta más a Libre de pecado la traducción no cubre su “actualidad” sino proceder histórico relativo a la Praxis de su Fe.

XAIPE MAPIA KEXAPITWMEVN María la Llena de Gracia en cuanto a su condición y predestinación, de esta manera el enunciado de los griegos supone la muy especial condición de María en orden a su Maternidad.

El término latino nos permite  ver una muy particular concepción de su estado Sobrenatural al afirmar: GAUDE PLENA GRATIA  es decir, en ella existe la Gracia Plena en cuanto a su Estado y Condición como Creyente y Madre del Salvador. Desde luego no hace daño tal aseveración puesto que nos habla de la Gracia y como se manifiesta en la vida del Creyente y junto con María de aquellos cuyas vidas fue hacer la Voluntad de Dios, es aquí la raíz del testimonio mariano por antonomasia… 



SÍNTESIS SOBRE LA TEOLOGÍA MARIANA ACEPTADA EN LA COMUNIÓN ANGLICANA.



·        María Mujer de profunda espiritualidad y confianza en Dios al punto de ofrecer la integridad de su ser.

·        LA VIRGINIDAD EN MARÍA ES UN ASUNTO DE FE Y ESPIRITUALIDAD ANTES QUE DE ALGUNA MANIFESTACIÓN DE INTEGRIDAD CORPORAL.


·        George Hickes teólogo anglicano como lo fue  Richard Hooker   afirma luego de leer con detenimiento las Sagradas escrituras y a los PP. De la Iglesia que María es la Theotokos o Madre de Dios, (prefiero hablar de la Madre de Jesús en cuanto a su naturaleza Humana y no involucrar la Unión Hipostática que respeta las diferencias sustanciales entre la Naturaleza Singular de María y la Naturaleza Divina del Verbo eterno, sin que con ello incurra en el Nestorianismo que conocemos, como tampoco ignorar la sentencia del Concilio de Éfeso en el 431 ) Y porque en Jesús solo había una Persona esto es la Divina. Este Autor ve en el Credo de los Apóstoles un poderoso testimonio sobre la Maternidad de María la Madre de Jesús en el Verbo Encarnado. Este Autor fundamenta su reflexión o mejor aún la contextualiza en la Iglesia Universal (Indivisa) que asiste a los primeros concilios. Hickes  se mueve en dos principios que son: Maternidad de María y Virginidad de María.  Para su cometido acude a los siguientes Textos Inspirados:

·        Lc 1: 26-38; Lc 1: 26-56; Lc 2,48; Lc 2: 34-35.

·        Jn 19:25-27; Hch 1:12-14; Ap 12:1-6, entre otros. María es para él Virgen y Madre y como tal merece ser reconocida su condición en la Iglesia y en la religiosidad popular sin que ello empañe su Naturaleza Humana. No acepta la tendencia de espiritualidad que pretende limitar sus rasgos de humanidad y deshumanizarla con la finalidad de exaltar su maternidad cuando su riqueza está precisamente en su condición humana y en el poder de su respuesta a la Voluntad de Dios.

·        El teólogo Mark Frank afirma: La Virgen María es instrumento y canal de nuestra  Salvación; ella es figura del pueblo Creyente de Dios, la que trae al mundo las bendiciones de Dios por ser ella el Santuario de la presencia de Dios.
·        (Para nuestra consulta personal miremos la obra de Taylor Stafford titulada “La inmunidad de María de todo pecado actual” 1646 al 1688).

·        LA COMISIÓN ECUMÉNICA INTERNACIONAL PARA EL DIALOGO CATÓLICA-ANGLICANA (ACIRC) publicó una declaración mariológica titulada: María Esperanza y Gracia en Cristo año 2002.


·        María es criatura como cualquier bautizado.

·        María es Virgen no por mérito propio sino por la Dignidad de quien nacería de ella.
·        La discusión sobre su virginidad no es lo fundamental o esencial de su figura en el cristianismo sino su respuesta de Fe.

·        El Fiat (SI) de María es el inicio de nuestra Redención.

·        María creyó en su mente y luego en su cuerpo, Madre en su corazón y luego en su vientre. Hiponense.

·        El Verbo es el esposo, esposa es la carne, y el tálamo es el seno de la Virgen. Hiponense.

·        María fue preservada de pecado por una Gracia muy especial, pero no incluye el verse libre de pecado original recordemos que el Arcángel la llamó Llena de Gracia (Lc 1,28)  La Mariología Anglicana se sirve de esta sentencia Agustiniana para definir la influencia natural del pecado en ella y en la humanidad.

·        La SS. Trinidad contribuyó en esta Humanización  del Hijo de Dios y María lo hizo de un modo físico y espiritual. Para nosotros la relación es de carácter esencial ya que modifica Ontológicamente el Ser Madre y Mujer con el ser Creyente. Puntualizando desde la perspectiva teológica podemos citar a uno de los PP. Griegos, estamos hablando de Orígenes (escuela de Alejandría) en su definición de la Encarnación, miremos la sentencia: El Verbo Eterno de Dios informa el alma racional de Jesús y se une a Él y su Naturaleza de una manera tan perfecta que se convierten en Uno, este principio es conocido como Unión Hipostática,  el anterior señalamiento lo manifiestan en la misma dirección los PP. Capadocios recalcando la condición natural de María que no fue un simple “receptáculo” o “recipiente natural” sino que aportó su Naturaleza Singular como Ser Humano en la conformación de la Personalidad, Temperamento y Carácter de Jesús de nuestro Mesías, o como olvidar el Pasaje Joanico sobre la muerte de Lázaro que habla sobre las “lágrimas del Salvador” (Jn 11,35).

·        En el misterio de la Encarnación celebramos los bautizados un encuentro bien especial y definitivo, en este  encuentro se relacionan sustancialmente Cristo, María y la Madre Iglesia, mientras que el Salvador se encarna para nacer y ser Cabeza de la Iglesia como señala nuestra Liturgia en la  Plegaria Eucarística B (L.O.C Paginas 291-292) María se convierte en Testiga-testimonio de la revelación del Amor de Dios que se “abaja” (humanización)  para tomar forma humana sin que ello pudiera implicar perdida de su condición Divina. Al respecto la Iglesia se convierte o mejor aún, se transforma en la depositaria de sus Gracias que la Liturgia transformará en la vida sacramental.  Es pues determinante comprender que la relación se convierte en insustituible entre Cristo y su Iglesia y María como cada uno de nosotros los bautizados entra en dicha relación de Gracia y Redención. Preservada no implica capacidad para verse libre de pecado.

·        También sobre la figura de la Virgen Madre quiero manifestar que la Iglesia vive su Maternidad cuando da a luz a los bautizados. Ella con el Salvador constituyen una Unión Indisoluble, es la Unión del Verbo eterno con su Iglesia, con nuestra Madre la Iglesia.

·        Sobre la Concepción de la Virgen Madre es factible decir que lo hizo por la Fe y no por un “ardor pasional” sino por la caridad ferviente de su Fe. No es posible reducir su maternidad a un acto sin conciencia que emana de enunciados castradores del afecto y la relación indisoluble de toda madre con su hijo, pues María no fue ni será la excepción.

·        Cristo regaló a su Madre la fecundidad de la maternidad sin quitarle su virginidad. Hiponense.
·        En la ruta de los PP. De la Iglesia miremos la expresión de san Ignacio de Antioquía: Dios nacido en carne, nacido de María y de Dios,  primero Pasible y luego Impasible, Nuestro Señor Jesucristo.

·         También podemos considerar: Fue llevado por María en su seno, conforme al plan de Dios en verdad del linaje de David, engendrado por obra del Espíritu Santo. Fue alumbrado y bautizado a fin de santificar el agua con sus padecimientos.  En esta reflexión San Ignacio de Antioquía nos plantea con total determinación la relación entre el nacimiento del Salvador y la futura obra de la Iglesia cuya centralidad Ministerial será el Bautismo como Pacto con  el Dios que llama a su Reino. Aquí los rasgos humanos son sublimados por la conciencia Salvífica implantada por el Verbo en la humanidad que será redimida. La relación Antropológica supone la absoluta necesidad de la naturaleza tanto humana como Divina en esta relación esencial. No hay Encarnación sin Voluntad tanto de Dios como de la humanidad en la Figura y potencia de María, figura anunciada y potencia que llega a ser una realidad como lo constituyó su Fiat o consentimiento.

·        Mención aparte merece Orígenes por ser uno de los primeros PP. De la Iglesia en declarar la Virginidad de María: La Virgen Madre de Jesús fue siempre Virgen, Jesús fue igual a nosotros, pero diferente en cuanto nació de una Virgen y del Espíritu Santo. Es la percepción de la Iglesia sobre el Misterio de Belén. No es posible que esta Iglesia pretenda olvidar o someter la Tradición al carácter exclusivo de la reforma cuya intencionalidad fue marcar diferencias existentes pero que algunos desean llevar al extremo, fruto de su origen en la Fe desconociendo las enseñanzas que desde siempre mantiene la catolicidad sobre el Misterio del nacimiento del Salvador.

·        La METAFÍSICA DEL FIAT DE MARÍA encuentra su plena expresión en la total aceptación de su condición de Creyente y luego de Madre del Salvador. María no abandona el contexto de su Hogar y familia, por el contrario vive a plenitud su condición de Mujer, Esposa y Madre es aquí donde reside el poder transformador de la Gracia que se hace vinculante con la realidad que ella y el Creyente viven a lo largo de sus vidas y en todas las épocas de nuestras culturas…  María la Llena de Gracia es un referente de Espiritualidad por su cercanía de Fe con el Salvador. Sin duda su presencia es importante puesto que se ganó el lugar que posee por Creer en Dios sobre todas las cosas sin ánimo de alterar su condición y naturaleza de Mujer diremos que su mérito es y será ser la “primera en creer en su Hijo”.

·        La diferencia entre la Maternidad de María y la de cualquier Mujer en su estado (gravidez)  radica en la Voluntad de hacer de su experiencia de Fe una constante en su vida y relaciones con el Entorno Somático. No desconocemos la Gracia de ser la Madre del Salvador pero no olvidamos que todos estamos llamados a vivir su condición, recordemos las palabras del Salvador cuando afirma: Mi madre y mis hermanos son aquellos que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen (Lc 8,21) la Palabra es de suma y total importancia ella es la razón de ser de nuestras expresiones de Fe al comunicar la Voluntad revelada de Dios. La Maternidad de María es activa y se expresa en la vivencia del Mensaje del Salvador, ella fue ante todo:

·        Discípula
·        Maestra
·        Apóstol de su Hijo
·        Creyente.

·        Nuestra Tradición reconoce en María la condición de BIENAVENTURADA.



CAMINO  DE  NUESTRA  TEOLOGÍA  EN  SU  REFLEXIÓN  ACTUAL.



Las iniciativas entre ambas Iglesias (romana y anglicana) dejaron cuestiones definidas y otras que aun  son materia de reflexión, quiero

referirme a la polémica suscitada por la inclusión de dos Dogmas papales como fueron en su momento la Inmaculada Concepción año 1854  y más recientemente La Asunción año 1950, es factible que todavía generen incomodidades para muchos Creyentes lo cierto es que tales aseveraciones pueden en alguna medida reflejar los argumentos de claros y recurrentes imaginarios
 de la religiosidad popular que a lo largo de tantos siglos marcaron la presencia mariana en la “piedad popular” sin duda es posible entrando en las concepciones de Fe que el mismo Dios llevara en la plenitud de su Persona Humana a la Virgen Madre a su Reino, es también factible que este argumento superando la terminología y sus contenidos refleje también lo sucedido con Elías que fue “arrebatado” de la realidad terrena y natural, es simplemente una aseveración que genera mucha polémica pero que no hace la “fuerza” donde es verdaderamente importante y es el  hecho mismo de su Maternidad Llena de Gracia…  Sobre la Asunción de María no existe punto comparativo con los santos PP. De la Iglesia por esta razón me abstengo de aceptar su contenido, ellos nunca consideraron tal posibilidad y prefiero dejarla allí. Sobre la Inmaculada solo refiero algunos pensamientos de los PP. Que ya citamos a propósito de su Maternidad divina… Me sumo a quienes reconocen en  María a la Madre y Discípula de nuestro Salvador, a la Llena de Gracia, a la Testiga de su Adorado Hijo,  a la primera entre los bautizados, a la primera en la Deificación, a la Criatura Madre del Salvador, Modelo en nuestra espiritualidad, a la Esposa de José, a la Hija de la Madre Iglesia… Entre otros. Es pues positivo recalcar que en el espíritu de esta Tradición eclesial el respeto por la Libertad en la dinámica cultica es importante y que sin duda es un valor de nuestra Institucionalidad. La Iglesia no restringe el culto a María o Hiperdulía pero exhorta a quienes lo practican a la prudencia y al respeto por el sentir de los demás, igual invita a quienes no lo consideran apropiado a hacer lo mismo…  Resaltamos la importancia de la maternidad en la dimensión antropológica ya que una buena Madre y un buen Padre sin duda caminan por las sendas del Amor de Dios constituyéndose en testigos de la Maternidad prolija del Amor de Dios que también nos muestra su rostro paterno…  Para concluir quiero manifestar que en la Tradición de esta Iglesia María se constituye en Esperanza y en expresión de Gracia para los Creyentes sin que supongamos Culto o devociones particulares. Invito personalmente a respetar la Tradición de nuestra catolicidad y en esta  dirección a no criticar desmedidamente a quienes rinden culto a la Virgen Madre. Sin duda ellos nunca dejaran de ser Cristocentricos. La Tolerancia es valor de esta Comunión y como tal todas y todos debemos vivirla. Recordamos también que la expresión más extendida del culto público en nosotros es la santa Eucaristía como Adoración del Dios Trinidad (Latría). Es importante señalar que la posibilidad de desarrollar una noción cultica equivocada está latente y que no es el caso caer en una especie de Gnosticismo práctico de tinte religioso puesto que el Culto a María o (Hiperdulía) no atenta contra la Adoración debida a Dios, es más una cuestión interpretativa de la religiosidad popular que compara peligrosamente la presencia de la Virgen Madre como la del mismo Dios en frases como “ Si Dios y la Virgen quieren” sin duda alguna nosotros propendemos por el orden esencial en las cosas y especialmente apuntamos a la Liturgia como expresión de nuestra realidad de Fe o trascendente. La Fe que se expresa en ritos populares no está exenta de motivar y mover las fibras de la conciencia del Colectivo lo que implica el reto de la educación con argumentos de Fe que podemos adelantar en nuestras Instrucciones o catequesis. Recurro a la frase de la Comisión Ecuménica  romana-anglicana cuando afirma en su obra María Esperanza y Gracia en Cristo que la Llena de Gracia es Modelo de Esperanza  en Cristo.  La Esperanza vivida hasta las últimas consecuencias se traduce en seguimiento incondicional del Salvador.

 El modelo de difusión mariano en la Comunión Anglicana y concretamente en la Iglesia de Inglaterra corre por cuenta de N.S de Walsingham debe su nombre al pueblo donde se construyó el templo en el año 1061 convirtiéndose en una de las devociones marianas más antiguas de la cristiandad haciendo alusión al Misterio de la Encarnación y nacimiento de Jesús, el pueblo donde se ubica recibió el nombre de “Nazaret de Inglaterra” es interesante como la imagen de la Señora aparece con el Niño en su canto sin duda marcando la intención teológica de justificar la presencia de la Madre con su Hijo de lo contrario no tendrías sentido hablar de su maternidad sin su Hijo, ese principio teológico será clave en la configuración de las devociones que surgieron a partir de esta… Si argumentamos desde nuestra Centralidad diremos que Jesús es la razón de ser de cualquier imagen o acción piadosa cuyo objetivo sea mover la piedad de los Creyentes. Como dato curioso en el L.O.C conservamos la memoria de la Natividad del Bautista (Junio 24) y retiramos lo propio concerniente a la Virgen Madre al intuir que las Escrituras no daban fe de tal evento. En nuestro (L.O.C) recibe el título de  Bienaventurada así atestigua nuestro santoral al comienzo del mismo. La Tradición popular es determinante para la expansión de las prácticas y devociones por esta razón el Clérigo o la persona responsable de una Congregación o Misión debe tratar este asunto con prudencia  teniendo presente que nuestro objetivo es el conocimiento de la Iglesia y el Evangelio  y no propender por incentivar practicas culticas que en esencia las reconocemos como privadas pero no así de influencia comunitaria. Recordemos  que con absoluta sapiencia la Iglesia desde sus inicios ordenó lo referente a la Liturgia y en ella colocó todo el énfasis Cristocentrico posible agotando para la catolicidad todas las formas de nuestra Adoración dirigiendo nuestras oraciones al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, siguiendo las enseñanzas del Salvador quien nos lo mandó  así.  La espiritualidad de la Iglesia es Cristo-céntrica  y según principios doctrinales no desconocemos el ejemplo y modelo de los santos cuyas vidas ilustran la praxis evangélica pero solo Cristo es nuestro Camino, Verdad y Vida  y solo por medio de Él vamos al Padre Dios (Jn 14,16) siendo el propio Salvador el más poderoso modelo de vida para el bautizado sin desconocer el enunciado anterior.  La relación en orden a la Gracia no solo erige a Cristo como absoluto modelo sino que se convierte en esencialmente particular y trascendente Cristo cabeza de la Iglesia  origen y termino en la Plenitud y como si esto fuera poco Total y Totalizante  en la Deificación de la Humanidad tal y como lo expresan los santos PP. Griegos. Al respecto merece mención especial los aportes de la Escuela de Antioquía y uno de sus máximos representantes Juan Crisóstomo (boca de oro)  quienes para nuestra memoria teológica conciliaron el racionalismo aristotélico con la Soteriología. Sin duda los aportes de esta Escuela fueron decisivos en el Siglo IV digamos que enriquecieron el trabajo anterior de la Escuela de Alejandría aunque su estilo fuera totalmente distinto ya que no motivaron la interpretación alegórica de las Sagradas Escrituras.


CONCLUSIONES   AL   RESPECTO.


Es importante que nuestros Líderes pastorales y Clérigos desarrollen una cultura amplia sobre temas que atañen a la praxis ministerial permitiendo la optimización de las orientaciones pastorales y de paso conocer aún más la compleja composición de nuestra Iglesia  y como se inserta en la vida de la Sociedad donde fungimos como Ministros ordenados, líderes espirituales y referentes Ético-morales en una Sociedad que diera la impresión de haber agotado los ejes relacionales que la cohesionan, es decir, que genera Hoy crisis tanto en el Estado como en las demás instituciones. Nuestra Axiología debe ser enriquecida cada día más para afrontar esta crisis propia del Nuevo Milenio. La figura  de la Llena de Gracia (Bienaventurada como la llama nuestro L.O.C) y la vida de los santos que particularmente son reconocidos por las tres grandes del cristianismo y su génesis la catolicidad (anglicana, romana, griega) son aliciente en nuestro caminar. De lo anterior se desprende la necesidad legítima de la Formación Continuada  como requisito e instrumento Espiritualizado de nuestro crecer tanto espiritual como cultural. No es mi interés exaltar devoción o figura distinta al Salvador pero creo que es importante ampliar el espectro de nuestra reflexión teológica como quiera que lo que olvidamos tienda a desaparecer; símil complejo de un órgano o sentido que el cuerpo no utilice con el tiempo de atrofia y deja de ser. Una vez más consignamos que los santos PP. Y sus enseñanzas son el “cordón umbilical” de nuestra Tradición Eclesial, sus enseñanzas nunca reemplazaran al Evangelio de Cristo como creen algunos, son por el contrario luz y guía de nuestra expresión de Fe.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

LA TRANSFIGURACIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO…

  LA TRANSFIGURACIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO… Éxodo capítulo 34 versículos 29-35. 2 Pedro capítulo 1 versículos 13-21. Salmo 99. Lucas c...