lunes, 10 de abril de 2017

PALABRAS DEL REDENTOR EN LA CRUZ...

PRIMERA PALABRA DEL SEÑOR EN LA CRUZ…“Y CUANDO LLEGARON AL LUGAR LLAMADO LA CALAVERA LO CRUCIFICARON ALLÍ A ÉL Y A LOS MALHECHORES, UNO A LA DERECHA Y OTRO A LA IZQUIERDA. JESÚS DECÍA: PADRE PERDÓNALOS, PORQUE NO SABEN LO QUE HACEN. Y SE REPARTIERON SUS ROPAS, ECHÁNDOLAS A SUERTE”  (Lucas capítulo 23 versículo 33-34).   


Estamos viviendo tiempos de abundante manejo de información como de tecnologías y conocimiento. Todo lo sometemos al escudriño de la ciencia puesto que el modelo presente así lo exige. Estamos de cara a la realidad que diagnostica absolutamente todo y nunca antes se fundamentó tanto en las leyes estadísticas para determinar el impacto de algo en la vida del ser humano. El relativismo moral se tomó la vida de la Sociedad al punto de dictaminar que una acción negativa se valida según la finalidad que puede alcanzar (pensemos en las guerras que la humanidad ha vivido y particularmente estamos viviendo en el hoy de nuestra historia personal). Ya no es la Justicia la que impera ante la Ley y los estamentos responsables de su aplicación y cumplimiento sino los “papeles de colores” como coloquialmente se llama a la seudo-justicia marginal en la calle. La materia probatoria es reemplazada por la “materia adquisitiva”. Jesús aboga por la conciencia de la humanidad frente a la injusticia cometida contra Él y ve como los “poderes de este mundo” poseen otras categorías morales y conciencia igualmente determinada que son literalmente “sordos” ante el que clama Justicia por eso y solo por nuestro bien Jesús exclama: Padre perdónalos porque no saben lo que hacen. El perdón es vivido al extremo de reclamarlo aunque la conciencia de la humanidad se individualice en la persona y aun así el corazón no esté dispuesto a dejar ir cualquier tipo de “rencor o frustración” la Primera Palabra en la Cruz es signo de ansiada liberación y sobre todo de una urgente toma de conciencia sobre nuestro papel al servicio de la in-justicia que se politizó y entró en categorías “relativas”. Hoy la Esperanza del Creyente esta puesta a los pies del Crucificado. Hemos clavado junto con Jesús la determinación de luchar por un “Orden Justo” que evidencie la Justicia en la vida y obra del ciudadano de a “pie” o común. Pero también de quienes gozando de todos los recursos y privilegios deben convertirse en los primeros ejemplos de Justicia e Igualdad esencial. El “no saber” lo que se hace bien puede ser una alusión a la perdida sistematizada de conciencia sobre el bien que lleva a miles de bautizados a vivir como si no existiera eternidad. Como si el presente no fuera mudable y como si el mañana no entrara en nuestras vidas con la misma intensidad que lo hace nuestro presente.  El perdón que vivió Jesús es el saneamiento de sus relaciones con las personas de su época. Es el perdón de Jesús así pedido al Padre un acto de suprema humildad y confianza en su Misericordia. Jesús vio sobre todo en cada uno de nosotros la posibilidad de amar y ser felices. Jesús no permitió que el pecado nuestro fuera un obstáculo para su Gracia. Jesús nos amó y ama al extremo y donde hay tanto amor simplemente no hay pecado alguno… Porque nos amaste nos perdonaste Señor Dios Nuestro… Si aquellos hombres que echaron a suertes su ropa lo hubieran amado, no solo se hubieran  perdonado así mismos sino que  buscando el del Señor, una sola Gota de su Santísima Sangre bastaría para cubrirlos de Perdón y Gracia… Busquemos siempre el Perdón y caminemos para edificar sólidamente en Cristo Maestro y Señor de nuestras vidas. Perdón rogado, perdón buscado, perdón ganado, y Perdón amado... QUIEN AMA NO NECESITA PERDONAR PORQUE EL PERDÓN SE VIVE COMO SE VIVE EL AMOR.


SEGUNDA PALABRA… “JESÚS ACUÉRDATE DE MI CUANDO VAYAS A TU REINO”… (Lucas capítulo 23 versículo 39 al 43).
Sería imposible que el Señor se olvidara de alguno de nosotros, si precisamente decidió quedarse por nosotros y por nosotros pender de una Cruz. Está todo listo en su Reino solo faltan quienes todavía por el mundo se mueven. Es un Reino de Paz y Justicia donde la realidad en su expresión de perfección será vivida por cada uno de los bautizados.  Señor acuérdate de tu promesa, Señor acuérdate de tu Amor. Señor acuérdate de tu sacrificio bondadoso. Señor acuérdate de tu Infinita Misericordia.  Señor Danos la Voluntad de ganarnos tu generosa invitación. El Señor tiene tan buena memoria como Amor por nosotros. Jesús nos llamó a su Reino y preparó habitaciones para ti y para mí y para los que amamos. Su Reino es Justo no habrá dictadores y maquinarias corruptas que se aprovechen de las personas y sus necesidades. No habrá espacio para la enfermedad o la muerte y ya nadie padecerá por perdida alguna, el luto desapareció delante de su Majestad. Su Reino será maravilloso y rico en  todo don y carisma. Patriarcas, reyes, profetas, doctores PP. De la Iglesia, bautizados, todos estaremos tanto en su mente como en su Corazón. Reino preparado desde antes de la fundación del mundo. Reino donde siempre ha reinado el Señor. Clamamos a Ti Señor y te  buscaremos siempre mientras dure nuestra presentación en este mundo. Nada nos separará del Amor de Cristo. Nada nos hará soltar la mano de la Iglesia con ella como Madre devota marcharemos en pos de tu presencia.  El transito existencial entre nuestro mundo y el suyo solo será fundamentado en la convicción de nuestra Fe y en la responsabilidad con la que  asumimos cada día nuestro propósito de eternidad. Es un Reino donde los intereses mundanos y sus influencias no tienen efecto alguno. Donde nadie abogará por ti sino tu vida traducida en Fe y en obras. Recordemos las palabras del apóstol Santiago: De que sirve a alguien decir que tiene Fe sino obra bien (Santiago capítulo 2 versículo 14). La Fe se hace explicita por medio de las obras que reclaman nuestra ciudadanía. Es una ciudadanía donde no interviene consulado distinto a su Amor y Gracia. Es una ciudadanía abierta y siempre gratis y para ganarla no hay que pagar dinero alguno sino abrir literalmente nuestro corazón para ser marcados o sellados por su Preciosísima Sangre. Es una ciudadanía llena de valor y ternura donde seremos uno con su amantísimo corazón. Es una ciudadanía gravada en la Memoria de su Hijo y animada por el Espíritu Santo. Somos en síntesis ciudadanos del cielo (Filipenses  capítulo 3 versículo 12-21). Su Reino vive otros valores y contenidos que casi siempre chocan con las tendencias y aspiraciones de un mundo dominado por los sentidos y el excesivo materialismo. Es un Reino  que hace de la Caridad la norma del trato y relaciones entre sus ciudadanos y que en la realidad presente nosotros estamos llamados a introducir en  la Cultura de la vida   y rechazar la violencia sin sentido de los reinos de la tierra que envilecen al ser humano Imagen del Dios Vivo
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TERCERA PALABRA… “MUJER AHÍ TIENES A TU HIJO; AHÍ TIENES A TU MADRE” (Juan capítulo 19 versículo 26-27).
Mujer madre, amiga, hija, esposa, mujer por sobre toda condición y estado de vida o parentesco Creyente. Aquella mañana María como Madre no encuentra consuelo más que en su Fe en la misma expresión de su espiritualidad que la llena de temor. Mira a tu Hijo sufriendo por causa de quienes sin saberlo le agreden y degradan en su humanidad santa. Mujer como  nuestras madres, hermanas,  esposas, amigas e hijas, mujer que sufre ante el desenlace que arrebata la vida que durante nueve meses llevó con amor en su vientre. Mujer de la qué exclamó el Hiponense: Fuiste madre en tu corazón antes que en tu cuerpo. Hoy muchas mujeres ven el fruto de sus entrañas perderse o por enfermedad o por accidente o porque voluntariamente tomaron la decisión. Hoy la vida es francamente menos valorada que la existencia de una “mascota” y muy por debajo del precio de un vehículo suntuoso. Hoy en los hogares el grito de la vida está siendo acallado por las estructuras de pecado que relajan las normas básicas de amor al prójimo y a nosotros mismos. Mujer mira a tu Hijo en la calle yendo a trabajar o hacer deporte. Mujer mira a tu Hijo entregado a la vida con productividad y pasión. Pero cuantas otras sufren al verlo enfermo o sin trabajo. Mujer estas en una Sociedad que no considera preciosa la vida sino el poder del dinero y los lujos que este brinda.  Mujer cuantas veces sufres viendo salir a tu Hijo y sintiendo agobio en tu corazón por la situación de inseguridad e imprudencias en la calle o vía publica. Hijo mira a tu Madre dedicada a ti desde antes de tu nacimiento. Hijo sabes acaso cuantas lagrimas derramó y derrama en secreto por ti. Hijo no pierdas de vista a tus progenitores. Hijo no olvides a quienes te dieron el Ser. Recuerda que: Eres hijo de Dios con raíces terrenales. Mujer tu Hijo resucitará y reinará por siempre. Mujer tranquiliza tu corazón que ese Santísimo que delante de ti entregó su vida, la tomará de nuevo y muchos más hijos reinaran  a su lado. La familia que relaciona directamente los afectos y sentimientos de los padres para con los hijos y estos en la misma perspectiva para con sus padres. La maternidad de la Iglesia es de carácter espiritual y toca a cada uno de los bautizados ya que es precisamente en el Sacramento del Bautismo donde ella inicia su relación con nosotros. Es la maternidad eclesial signo de Unidad e Identidad entre cristianos. Es la relación de fundamentos salvíficos que nos convierte en propiedad de Cristo y suya también. La cosmovisión de nuestra Iglesia nos enseña que la comunidad de los bautizados sin importar condición alguna constituyen el Nuevo Pueblo de Dios sin desmedro del Pueblo escogido (Israel).


CUARTA PALABRA… DIOS MIO-DIOS MIO- ¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO ( Mateo capítulo 27 versículo 46).
Eres mi Dios  y Soy tu Hijo exclama Jesús pendiendo de la Cruz. La experiencia de Amor tan profunda se afirma con Sangre en la Cruz. La soledad es fruto de vivir de cara a la Misión de entrega total por la humanidad y la Creación de su Padre Dios. No estas llamando a nadie no estas dudando de nadie y mucho menos de Dios tu Padre. Dios mío Dios mío eres lo único seguro en mi vida. Tu Jesús mío aprendiste a poner tus esperanzas solo en Dios. Te abajaste como uno de nosotros y nuestra humanidad caída para elevarla a la altura que está por sobre cualquier estrella. Tu Mi Dios eres la luz que da sentido a mis ojos. Eres la fuerza que me permite caminar sin importar el peso que pueda cargar en mis hombros. Gracias por no desfallecer y confiar solo en tu Padre nuestro Dios. Amado Señor perdona las muchísimas veces que hemos puesto nuestras seguridades en el mundo y en la “miel” de sus placeres y sentidos. Dios mío nunca nos has abandonado parece decir el Salvador en aquel trance de su Pasión. No puede existir abandono para quien ha abandonado en manos de Dios la integridad de su ser… No hay abandono para quien confiadamente manifiesta su plena y absoluta Coherencia en la práctica de su Fe mediante la sublimación de sus obras. Dios nunca nos abandonará siempre es consecuente con sus palabras e invitación. Dios Nuestro Señor sabe perfectamente la inmadurez de nuestra vida espiritual por esa razón su Gracia mora en nosotros y nos ha convertido en “templos vivos de su Amor”. Dios con nosotros siempre en todo momento y bajo cualquier circunstancia que nos lleve por el mundo como caminar y dar frutos abundantes. El abandono debe ser nuestra bandera de vida. Nosotros abandonamos el pecado y repudiamos sus estructuras injustas y contaminadas como destructivas… Para entrar en su Reino la Justicia deberá ser nuestra bandera.  Nadie que no esté listo verá su Gloria, es pues, una primicia no de abandono sino de la absoluta consumación de su Amor en nosotros. Es siempre una visión positiva de la realidad humana que busca incesantemente la consumación total de la Misericordia y la Justicia de Dios en nuestras vidas y en nuestras sociedades como culturas. Sobresale el Amor que rechaza toda forma de exclusión. Dios nunca nos abandonará no podrá negarse a Sí mismo pues la Promesa de su Adorado Hijo es clara y contundente: En  la casa de mi Padre hay muchas mansiones (Juan capítulo 14 versículo 2). Jesús en la Cruz ratifica que el Padre Dios está a su lado y pide esa misma suerte para nosotros sus discípulos y amigos. Es el mismo paralelo que se establece particularmente en la relación con los discípulos signo y símbolo de la naciente Iglesia primitiva.  


QUINTA PALABRA… “TENGO SED” (Juan capítulo 19 versículo 28).
La menos extensa si se quiere tener una perspectiva eminentemente gramatical pero de una profundidad tal que se convierte en una búsqueda insaciable para el bautizado. Tenemos sed Dios nuestro. Tenemos sed de existir en tu Reino. Tenemos sed de ver la Justicia y la Paz habitando en nuestros corazones, hogares y calles. Tenemos sed de Amor trascendente. Tenemos sed de respeto y solidaridad. Tenemos sed de Coherencia en la vivencia de nuestra Fe. Tenemos sed por ver a nuestro prójimo saludable, bien alimentado y con Esperanza en su corazón y manos. Tenemos sed de caminar sin temor de quien esté a nuestro lado. Tenemos sed de respirar un aire sin contaminación y olores nauseabundos. Tengamos mucha sed de auténtica Paz y Justicia. Tengamos sed de vivir como hermanos y no mirar a los demás  en sus defectos y diferencias sino en nuestras más sinceras coincidencias. La sed que brota de su alma no es otra que la impresión de buscar siempre que nosotros tengamos esa misma sed por hacer la Voluntad de su Padre Dios. La sed de Jesús en la Cruz hoy se ve inmenso ante tanta sangre y vidas desperdiciadas en la guerra. Ante tanto “sin sentido” de la gran cantidad de conflictos que inundan los corazones de los bautizados. Ante tanta pérdida de Identidad de nuestros pueblos que buscan saciar la sed de sus vidas mediante el consumo desmedido de artículos, enseres e inmuebles. La corrupción quita el precioso líquido de la boca de millones de desprotegidos cuya vida vulnerable tienen siempre sed de Justicia… Más que agua nuestro Redentor busca vidas y corazones intachables o al menos con el auténtico deseo de convertirse a su Palabra y ejemplo.  Hoy más que nunca la situación de los desplazados por la guerra y la pobreza sacude al mundo y especialmente se ensaña contra los niños y los ancianos en su más absoluta indefensión.  Miles de mujeres tienen sed de ser tratadas como damas y dejar en el pasado las acciones de violencia que muchos “hombres” cometieron contra ellas y sus valores como dignidad. Hoy más que nunca la naturaleza tiene sed de ser tratada como un “ser vivo” y no como una “despensa o colmado” al servicio de los caprichos y necesidades de los pueblos. Hoy más que antes la vida está peligrosamente amenazada por la contaminación. Hoy más antes la depredación argumenta que existen recursos renovables cuando sabemos que nada existe sin Peso, Número, Peso y  Medida, como dice la Palabra Inspirada. El mismo Dios que multiplicó y alimentó tanta gente una vez terminaron los discípulos y sus colaboradores la faena mandó explícitamente que todo fuera depositado en cestos porque para Dios “todo es valioso” (Juan capítulo 6 versículo 12).   


SEXTA PALABRA… “TODO ESTÁ CUMPLIDO” (Juan capítulo 20 versículo 30).
No hay nada que no llegue a su fin y esa máxima va también para el Sacrificio y el Sufrimiento del Salvador. Todo está consumado pero quedó la certeza del deber cumplido y la Voluntad poderosa de llevarlo a cabo. Todo está consumado porque no hay nada que esté fuera de su entrega y amor por cada uno de nosotros. Solo en Dios nuestras obras y vida llegan a su perfección. Solo en Dios reclamamos la eternidad a la que su Gracia nos llamó cada uno por su nombre. Es pues deber del Creyente llevar a cabo su propósito de vida y hacer de esta experiencia una bella Historia de Salvación. Estamos ofreciendo a Dios nuestras obras como fruto de sus incesantes bendiciones. Todo está cumplido expresión salvífica que perfectamente brota de la Cruz que por amor el Redentor la retuvo. La Cruz no sujetó a Cristo fue Nuestro Señor quien la abrazó hasta consumar su obra perfecta. Solo quien realiza en su vida el Plan de Dios y luego de trasegar por la vida apostándole al Evangelio  como fuente de inspiración y enseñanzas podrá exclamar como el Redentor “Todo está cumplido” sin que la temporalidad de su existencia finita sea impedimento alguno para recibir de manos del Señor el premio infinito de su Amor. Muchos seres humanos consideran una contradicción recibir premio tan grande por poco esfuerzo como dura nuestra vida en la presentación de este mundo. La lógica no aplica al concluir nuestras faenas recordemos que solo Dios da según su corazón y el nuestro y no bajo los convencionalismos de este mundo. La única Plusvalía para Dios es el amor. Recordemos que la Bondad de Dios sobrepasa cualquier consideración de Justicia humana (Mateo capítulo 20 versículo 1-16). Solo Dios sabe cuándo nuestra obra ha concluido y Él es libre de llamarnos según su Voluntad. Esta cumplido en el Plan de Dios sobre nuestra Salvación. El precio es supremamente alto. El precio es la Sangre de su Adorado Hijo. Es un valor que solo podrá ser contenido en el corazón de Dios su Padre y Padre de todos los vivientes. El Padre de todos los vivientes es la concepción más avanzada en el Pueblo hebreo sobre el inmenso Amor de Dios por su Creación y nosotros en ella.  Todo está finiquitado. No existe posibilidad alguna de estar fuera de su obra amorosa. No hay posibilidad alguna de rechazar tanto Amor y Gracia por la humanidad.  Estamos delante de Ti Padre y Señor  de todos los vivientes, lo estamos porque te Amamos y Adoramoste Señor de la vida Subsistente por Antonomasia. Se ha cumplido el tiempo de la Redención el Cosmos y cada uno de los habitantes de su Creación serán bendecidos y literalmente Asperjados por la Santísima Sangre de su Hijo Nuestro Redentor. Ya no corren las vírgenes atentas a llenar sus ánforas de aceite sino que es nuestra Madre la Santa Iglesia que corre presta a llenarlas junto con su corazón de su preciosísima Sangre. Todo está cumplido y no queda duda al respecto. Todo está cumplido y no hay posibilidad alguna de vivir por fuera o al margen de esta realidad escatológica y por ende salvífica de la persona humana. El apóstol Pablo se preocupó por expresar el cómo de esta acción, más nosotros hoy creemos  que la consumación será personal inicialmente cuando cada uno sea arrebatado de este mundo por la  muerte que hace también  la Voluntad de Dios Todopoderoso.


SÉPTIMA PALABRA… “PADRE EN TUS MANOS ENCOMIENDO MI ESPÍRITU” (Lucas capítulo 23 versículo 46). Su vida termina como empieza en manos del Padre Dios. La generosidad que llegó a este mundo retorna al Padre sin guardarse nada para sí puesto que todo lo entregó en la Cruz. Testimonio de amor y entrega. Testimonio de servicio y solidaridad. Testimonio de su eterno retorno al Padre Dios como diría el fundador de la Escuela Alejandrina el gran Orígenes. Un retorno que sabe a Gloria y antes a dolor profundo de ver todavía corazones cerrados y de piedra que se resisten a su Bondad y Misericordia. Retorna al Padre después de venir a hacer su Santísima Voluntad. Retorna al Padre Dios  para llevarnos consigo a la eternidad su hogar… El Padre Dios recibe en sus brazos al Hijo amoroso con la mayor y absoluta prueba posible de su amor, la Cruz. No es solo la Voluntad del Jesús de carne y hueso es también y sobre toda consideración el encuentro del Cristo de la Fe con el amor verdadero que solo Dios posee y comparte con los bautizados. Padre he cumplido tu Voluntad y sabes he amado cumplirla por Ti y por quienes redimí pareciera que expresa Cristo en la eternidad. Encomendarse a Dios es una de las primeras acciones o gesto de amor cristiano que el bautizado aprende en casa. Encomendarnos a Dios para iniciar nuestras faenas es tener conciencia sobre la única forma posible de hacerlo bien hecho, es decir, cuando Dios nos ilumina y hace aflorar nuestras destrezas y habilidades. Vivimos un presente muy agresivo donde el Creyente sale de casa y siempre lo asalta la incertidumbre sobre su propio bienestar y el de los suyos. Todo en manos de Dios y Dios en nuestras manos. Es una manifestación de su amorosa Providencia que cuida de cada uno de nosotros. Ya no importa dónde te encuentres o  donde transites es Dios quien en sus brazos te lleva seguro… No temas Cristo derrotó al mundo y nosotros somos vencedores en Cristo. En manos de Dios y su Justicia encomendamos todo lo que somos, pensamos, amamos y obramos como creemos. Hoy el Señor de la vida toma nuestra existencia y la bendice con la Gracia de su Presencia. Padre en tus manos encomiendo mi vida. Tuya es y me la has confiado y esperas frutos de abundancia y un corazón que reconozca la finalidad de su amor. Padre guarda nuestras vidas y no permitas que nada nos separe de Ti. Somos débiles y nuestra fortaleza está en tus manos. Dios y Señor Nuestro bendice a tu Iglesia y cada una de las vidas gastadas en el anuncio de tu Palabra.  Nada nos turbará solo tu amor bastará (Teresa de Ávila).




viernes, 7 de abril de 2017

REFLEXIÓN ESPIRITUAL SOBRE DOMINGO DE RAMOS Y EL SANTO TRIDUO PASCUAL...

CELEBRACIÓN DEL DOMINGO DE RAMOS Y SANTO TRIDUO PASCUAL.


REFLEXIÓN ESPIRITUAL.

LIBRA MIS OJOS DE LA MUERTE… Dales la luz que es su destino, yo como el ciego del camino pido un milagro para verte. Haz de esta piedra de mis manos una herramienta constructiva cura su fiebre posesiva y ábrela al bien de mis hermanos. Haz que mi pie vaya ligero, da de tu pan y de tu vaso al que te sigue paso a paso  por lo más duro del sendero… Que yo comprenda Señor mío al que se queja y retrocede, que el corazón no se me quede desentendidamente frío… Guarda mi Fe del enemigo, tantos me dicen que estás muerto y entre la sombra y el desierto dame tu mano y ven conmigo… Himno de la tarde (Vespertina).  
DOMINGO DE RAMOS.

La teología lleva muchos lustros hablando sobre estas celebraciones que se constituyen en el centro de nuestra gravedad espiritual. Domingo de Ramos o Palmas es un oasis de frescura y verdor en el mar de sufrimientos que aguardan al Salvador en Jerusalén. Su entrada de ribetes y señalamientos mesiánicos llena de manifestaciones pacíficas nos inclina a pensar en la naturaleza de su Reino donde la propuesta está cargada de Humildad en grado superlativo y donde la conciencia de Jesús lo sitúa emocionalmente ante el Sacrificio y ante el desprestigio que sufrirá junto con su familia. Recordemos una vez más que los condenados a muerte en la Cruz  eran considerados “peligrosos” para la Sociedad y sus familias eran señaladas de por vida como signo de castigo y maldición. Pues a todo eso se enfrenta el Redentor. Es aclamado bajo el símbolo de una forma primitiva contenida en el Salmo 118 versículo 26: Bendito el que viene en nombre de Dios, desde la casa de Dios os bendecimos. El termino Hosanna significa Salvación son palabras de un contenido muy profundo pero que en el colmo de la paradoja son olvidadas y condenado a la muerte de Cruz.  Nosotros hoy después de analizar nuestro proceder de Fe debemos ser conscientes y reconocer que muchas veces lo hemos aclamado y hemos dicho delante de los hombres y en nuestras iglesias y congregaciones que deseamos proclamar  con toda fuerza su reinado pero luego lo olvidamos y como los judíos testigos de sus muchas acciones milagrosas lo olvidamos y gastamos el tiempo en cosas muchas veces banales… Este domingo diremos Hosanna bendito el que viene en nombre de Dios… Y muy probablemente el domingo que sigue le abandonaremos por una actividad eminentemente social. Es necesario ser Coherentes y manifestar el grado de responsabilidad en el drama de la Cruz. Jesús murió por nosotros y no por pecados de su Ser. Jesús fue llamado pecador y condenado a muerte por una muerte que nos agobia a nosotros y por nuestros pecados personales y comunitarios… Él aclamado para luego ser vilipendiado. Él llamado mensajero de Dios para luego ser desconocido por la humanidad. Él llamado en el colmo de la hilaridad “hijo de David” para luego ser dejado solo por los mismos descendientes de David Rey de Israel… Mateo recrea la forma como el rey David manda que procedan con su hijo Salomón: Tomad con vosotros a los veteranos  de vuestro señor, haced montar a mi hijo Salomón sobre mi propia mula y bajadle a Guijón. Libro primero de Reyes capítulo 1 versículo 33 y también: Se apresuraron a tomar cada uno su manto que colocaron  bajo él… Segundo libro de Reyes capítulo 9 versículo 13. Los honores rendidos a Jesús son similares a los que se rendían a reyes y generales o militares destacados después de un triunfo en el campo de batalla. Esta última aseveración nos hace pensar que ellos más que reconocerlo como su Señor exaltaban la fama que precedía al Señor. Nosotros hoy y después del signo santo del Bautismo debemos caminar no solo en la vivencia de este tipo de signos de Fe sino en la Coherencia  de llamarle y aceptarle como Nuestro único y suficiente Salvador… Más que mantos y palmas debemos poner en su regazo nuestros corazones y la humildad suficiente para reconocerle en el hermano que sufre o que tiene conflicto con nosotros. Aclamarlo será un acto de profunda Fe y este acto debe consumarse  en nuestra cotidianidad. No hay descanso para quien vive de cara a Dios. El domingo de palmas entraremos al templo llenos de alegría para aclamarle y reconocerle como a Nuestro Único y Suficiente Señor y Salvador que reclama reinar íntegramente en nuestras vidas y corazones. No podemos permitirnos solo manifestaciones de profunda alegría sin su contenido espiritual. Estamos para vivir como signo de aclamación. Estamos para unir tanto lo que celebramos como lo que vivimos fuera del templo. Nos congregaremos este domingo y aclamaremos al Dios de la vida y lo más importante lo llevaremos con nosotros al trabajo, a la calle, a la familia, al restaurante, en fin, lo llevaremos con nosotros siempre…  Mayor tributo que vivir el amor no existe y mayor aclamación que hacer su santa Voluntad no puede haber. Bendito el Salvador que viene para ser nuestra autentica alegría. Bendito sea el Señor nuestro Rey.

SANTO TRIDUO PASCUAL.

JUEVES SANTO.

La Iglesia congrega a sus hijos los bautizados y los invita a vivir el signo del amor que comporta su entrega como don y alimento y que tal acto de extrema generosidad solo puede conducirnos a su Gracia y Misericordia.  El Jueves Santo la Madre Iglesia toma de la mano a cada uno de sus hijos y nos introduce en la mayor y mejor de las Comensalías posibles nos entrega en sus manos y corazón los dones excelsos de la Cena del Señor bajo las especies del pan y vino eucarísticos se renueva la presencia amorosa y fraterna del amor de Dios en su Adorado Hijo Nuestro Salvador. Este banquete es más que el maná y las codornices que el pueblo recibió en el desierto. Este alimento es más que un plato de lentejas y la progenitura de un Patriarca del (A.T) y es mucho más sin cuantía alguna por sobre cualquier ofrenda que la Iglesia pueda dar o rendir al Dios vivo: Jesús les respondió. En verdad en verdad os digo: No fue Moisés quien dio el pan del cielo; porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo… Evangelio de Juan capítulo 6 versículo 32-33. Es el alimento que el bautizado vive y con el que configura su vida espiritual. En nuestra Iglesia el santo Sacramento del Altar es vital para establecer los signos directos y vivos de la Comunión  tanto personal como Eclesial con el Salvador… Es un alimento que salta hasta la vida eterna y que nos permite dimensionar la presencia de Dios en nuestras vidas. Cada domingo recargamos las baterías y continuamos nuestro caminar. Recibimos Viatico para la faena y cotidianidad. Cada domingo la Iglesia nutre con el Sacramento Eucarístico a sus hijos y los conforta para la lucha espiritual.  Estamos cada uno de nosotros comprometidos con la celebración de la vida y con su banquete que salta a la eternidad. Estamos unidos bajo el signo de la abundancia y el culmen de toda Gracia que el Señor nos permite vivir e interpretar desde nuestra visión de Fe. El bautizado ve el mundo y su realidad con ojos de Gracia y Perdón como de Solidaridad y Amor. Alimentemos nuestra espiritualidad con los dones eucarísticos y salgamos al mundo a dar prueba de la presencia del Señor en medio de nosotros. Somos su pueblo y ovejas de su rebaño y como dice el Salmista escuchemos hoy su voz (Salmo 94). Es la voz de la vida  que se configura en la espiritualidad de los bautizados y su encuentro en la santa Eucaristía. Es un encuentro desprovisto de todo tipo de individualismos y autosuficiencias es por el contrario la manifestación confiada de quienes buscan y reciben a manos llenas… Recordemos que la Eucaristía inicia en la casa y en todo lo que hacemos y vivimos. Somos ministros de su Amor y generosidad y no podemos negar sus dones al mundo que entra en contacto con nosotros: De lo que tengo te doy (Hechos de los apóstoles capítulo 3 versículo 6). Esta riqueza que comparte es el don del amor convertido en Gracia, Liberación y Sanación que se convierte en cotidianidad en la vida del cristiano. Estamos haciendo una invitación muy especial a vivir nuestra espiritualidad y acompañar al Redentor en esta celebración en la que su presencia se objetiva haciéndose alimento de nuestra Fe y consabida filiación como hijos de Dios su Padre Celestial.  El Pan vivo bajado del cielo en la cosmovisión Joanica (Evangelio de Juan) es el resumen de la manifestación de Dios Hijo entre nosotros y la forma como se queda  como es en sí su simbología que ataca y neutraliza las enfermedades espirituales por falta de su alimento. Es un recurso de vida gratuito de Dios y que la Iglesia administra en cada celebración a sus hijos los bautizados. Como refuerzo de nuestra breve reflexión puedes visitar las Escrituras y meditar a la luz del capítulo 6 del Evangelio de Juan.

VIERNES SANTO.

En la dimensión antropológica este día es muy importante ya que por medio de sus celebraciones el bautizado entiende que la relación salvífica lo compromete tanto en Solidaridad como en Emotividad y que la Pasión es consecuencia de la aceptación amorosa de Jesús a la Voluntad de Dios en términos teológicos es la Intimación de la Voluntad salvífica. Es la afirmación al extremo de su amor incondicional, ese mismo amor que por su poder y fuerza logra derrotar la muerte y con ella todo lo que se expresa en términos de ausencia de Gracia y Esperanza. Somos solidarios por aquel que sufrió  en su piel, carne y huesos la saña del pecado estructural de la humanidad y personal de cada uno de nosotros. Es por demás la oportunidad para expresar nuestra Solidaridad con aquel que cargó los pecados de muchos (1 Pedro capitulo 2 versículo 24 y el profeta Isaías capítulo 53 versículo 4). Estamos poniendo de relieve la Oblación del Señor y como esta Oblación nos compró para su Reino. Este Viernes santo estaremos viviendo los dones que tenemos mientras  el Señor nos concede lo que le pedimos. Estos dones son fruto de su entrega sin límite alguno y que se constituyó en causa de Salvación para todos.   En este día viviremos la manifestación de su Amor y recibiremos su Misericordia… El Señor en la Cruz  nos abrazó con tanta fuerza como ninguno podrá aun teniendo sus brazos y manos libres de clavo alguno. Aquel amoroso Salvador que no se bajó de la Cruz porque su Amor era más grande que cualquier pecado o desobediencia de nuestra parte. Cada Gota de su Preciosísima Sangre es más valiosa que todo lo que tiene valor en el mundo. Cada Gota de su Sangre es Redención para el Universo y recordatorio de su amor sin límite alguno. Viernes santo estaremos delante de tu Cruz y no  nos moveremos hasta expresarte todo el amor que hay en nosotros. Este Viernes Santo diremos al mundo que estas padeciendo por nosotros y que no hay nada que rompa el vínculo de tu Amor en nosotros… Este día glorioso en el que el Salvador del mundo “pende de un madero” exclamaremos con San Agustín de Hipona: Oh feliz culpa que nos mereciste tal Redentor.

SÁBADO SANTO.

El primer anuncio de la Pascua del Señor  cuando la Iglesia representada por quienes le acompañaron durante su Pasión se dispone expectante a anunciar al Cosmos que su Señor está vivo. Que la muerte no retiene al autor de la vida. Que la muerte no puede abrazar a quien nos liberó de su yugo y tentáculos. Esta Noche santa y bendita en la que los bautizados unidos en su Liturgia y de la mano de la Madre Iglesia proclamaremos el triunfo de Cristo Resucitado, Señor de la vida y autor de nuestra Salvación está vivo y reclama su Imperio por sobre la antigua condición del ser humano y la Creación. La Liturgia está en una total actitud de recogimiento y espera prudente sin olvidar el drama de la Cruz y vivenciando su impacto en sus manifestaciones y ritos. Tiempo de confianza total en el Dios vivo y victorioso. En aquel que   entrega su vida y la vuelve a tomar y solo Dios cuya poder se manifiesta dando vida y vida sin medida alguna ya que solo el amor es la medida de lo que en su corazón no la tiene.  Bien diría el Hiponense: La medida del amor es amar sin medida. Estamos viviendo por su Gracia la mayor de las experiencias en este mundo y su realidad limitada por el pecado y la perdida flagrante de valores y virtudes. En esta santa Noche asistimos al triunfo del amor por sobre la desigualdad y la enfermedad. Por sobre el pecado y la privación de la Gracia. Por sobre la división y la tristeza. Por sobre el miedo y el hambre y la sed de Justicia como de perdón y Solidaridad. Estamos celebrando que el triunfo de Cristo es manantial de vida ilimitada y que nada podrá separarnos de su Amor como argumenta el apóstol Pablo en Romanos capítulo 8 versículo 39: Ni la altura ni la profundidad, ni otra criatura alguna podrá separarnos del Amor de Dios manifestado en Cristo Señor Nuestro…  Nada podrá impedir que el Amor de Dios se convierta en la razón y esencia de nuestra existencia como vida de Fe y realización  de nuestra nueva condición, es decir, de redimidos por su Muerte y ahora gloriosa Resurrección. Es la noche santa que nos llena de certeza para levantar los estandartes de la Esperanza la misma que pendió de la Cruz y que ahora es liberación plena y totalizante. Ya no hay posibilidad alguna de estar lejos de Cristo, por el contrario se escribe la página definitiva que nos llevará a la eternidad. La Iglesia y sus hijos los bautizados ven con alegría como la noche es el preludio de la más poderosa manifestación de la vida. Como el día descansa sereno y consciente de aclamar al Dios Resucitado. Paz y Bondad respiran las estrellas testigos mudas del sepulcro que como a ningún otro verán ascender a los cielos… Noche incomparable para llevar a la pila del santo Bautismo a los nuevos hijos de Dios y de su Iglesia. Noche única donde el Kairos de Dios se unirá con el presente de su Iglesia en la esperada Liturgia de esta santa Vigilia Pascual. En otras latitudes será la más ansiada celebración. Esta santa Noche proclamaremos la Historia de Salvación  desde la Creación cósmica hasta el triunfo del Salvador. Bendita noche que el mundo celebra en la paz de Cristo Resucitado el gran vencedor y Señor de la vida.

SOLEMNE DOMINGO DE RESURRECCIÓN.

Aquel anunciado por los profetas, esperado por los Patriarcas se hace presente en el mundo portando la Luz imperecedera de su Amor por la humanidad. Aquel que estaba presente desde antes de la fundación del Universo. Aquel en cuya presencia el Padre Dios creó los cielos y la tierra. Aquel anunciado por el ángel a una Virgen Niña desposada con un buen hombre de nombre José. Aquel que lloró por su amigo Lázaro y dio Agua Viva. Aquel que perdonó, sanó y liberó pero por sobre todo se convirtió en la medida de lo que en su corazón no tiene medida el Amor…   El fenómeno de la Resurrección hoy lo vivimos a partir de la Fe que su Gracia y Amor deposita en nuestros corazones. Dios Padre  nos ama con un Amor tan grande que parece una Madre, exclamación de uno de los personajes más sobresalientes del Siglo XX estamos hablando de Juan XXIII esta realidad es la que nos concede el poder existir y trascender. Somos la marca y Huella como Vestigia del Amor de Dios ya que solo Dios cuando ama Crea. Santísimo Día en el que la Creación expectante y la Iglesia se alegran y celebran que Cristo entregó para luego tomar su vida como ofrenda de Amor necesaria que opera nuestra Salvación. Día preclaro en el que la humanidad huele a eternidad. Día mayor entre todos los demás días en el que desde los Patriarcas y profetas hasta el último de los nacidos de Mujer celebran el triunfo de Cristo Redentor. Día sin igual en el que la vida desprendida de la tumba anuncia que la muerte ya no estará en el panorama trascendido del ser humano y la Esperanza deja a un lado la mortaja para reinar entre nosotros. Hoy  en esta mañana no hay otra mayor cosa o proeza que celebrar  la victoria de Cristo el Salvador. Nada queda entre nosotros y Dios que no sea superado por su  Amor y su Misericordia. Digamos todos unidos viva el Señor triunfante y glorioso listo para ir al Padre y dejar entre nosotros su corazón. Apenas iniciamos el camino de vivenciar el triunfo de Cristo y su Resurrección. Estamos empeñados en difundir que Cristo está vivo y reinando en nosotros los bautizados.





martes, 4 de abril de 2017

FRUSTRACIÓN QUE DIFICULTA LA COMPRENSIÓN DE NUESTRO DISCURSO TEOLÓGICO...

FRUSTRACIÓN  QUE DIFICULTA LA COMPRENSIÓN DE NUESTRO  DISCURSO TEOLÓGICO.


La imposibilidad existencial de ser felices o concretar asuntos vitales conduce a la persona redimida a vivir lamentablemente la frustración que como signo inequívoco de in-felicidad se ciñe a todo tipo de actitudes y respuestas en la vida familiar, personal, social, congregacional. Este retrato nos sirve para dimensionar sus implicaciones en la Consejería pastoral y en acompañamiento de quienes armados de valor y deseo de superación lo reconocen como tal y buscan ayuda sin desmedro de su dignidad. Esta ayuda marcará el inicio de una relación pastoral sana y necesaria sopesada por los acontecimientos o vivencias que la solicitan. Hoy en día la Sociedad manifiesta crisis esencial en la vivencia de una axiología recta y vital cuyos contenidos pueden humanizar las relaciones y el entorno. Si hace falta humanidad entonces el pecado y sus estructuras contaminan la vida y obra de los bautizados al punto de “sepultar” cualquier búsqueda de la felicidad y el bienestar.  La frustración la abordamos también en la perspectiva de la Gracia al suponer con absoluta seguridad que ella es fruto de la presencia de la des-gracia en la persona redimida que envilece su existencia al punto de vivir de espalda a la esencia de su existencia y poster trascendencia…

La frustración produce un mal de dimensiones escatológicas por conseguir que la persona ya no viva de la Esperanza sino de la desazón que le produce  la incertidumbre y la pérdida constante de Gracia en la forma y modo de percibir la vida y su realidad. La persona redimida es receptáculo de Esperanza y de Justicia que se asumen como consubstánciales a la misma Gracia o realidad como vocación salvífica. La profundización de la Fe como experiencia de vida en el Resucitado marca positiva y Ontológicamente la vida y el quehacer del bautizado lo que nos muestra que no es posible que el Pacto bautismal comporte desazón o frustración alguna. Jesús nos da ejemplo de ello cuando hace del perdón un constitutivo viable de la Esperanza y un requisito sin el que no procede la consumación de su Misión salvífica. Perdonar no es olvidar es bendecir y cubrir de Gracia la acción y al que la obró. Solo la madurez espiritual da la fuerza para tales acciones. El bautizado está llamado a celebrar la vida en cada acción de su existencia porque solo la vida es competencia de la Gracia que la potencia y hace plena. No hay vida sin Gracia o Gracia sin perdón es como expresaban los santos PP. De la Iglesia “un asunto de naturaleza que supone presencia de la Gracia y todo cuanto comporta existencia racional y afectiva (consubstancialidad de la existencia tanto racional como emocional en la persona humana)… Miremos un ejemplo  sobre esta cuestión en el Texto Sagrado de Tradición: El último día de la fiesta, el más solemne, Jesús puesto en pie, gritó: si alguno tiene sed, venga a mí, y beba, el que crea en mí como dice la Escritura, de su seno correrán ríos de agua viva. Esto lo decía refiriéndose al Espíritu que iban a recibir los que creyeran en Él. Juan capítulo 7 versículo 37 al 39. Este trozo Joanico es claramente de estilo Sapiencial aterrizado en Jesús como la Sabiduría de Dios que se manifestará en el perdón absoluto y vital como esencial a toda la humanidad. El perdón rompe el “dique” que el pecado establece en la conciencia del ser humano dificultándole cualquier posible manifestación de la Gracia. Es necesario no solo recibirlo sino también buscarlo y aceptarlo de lo contrario su búsqueda será incompleta y poco satisfactoria. Nosotros debemos trabajar por  vivenciar el perdón en la dinámica del Ser que se transforma a la luz de la Gracia y se convierte en un Ser Nuevo que vive ya en adelanto de la eternidad la experiencia renovadora del perdón y la liberación como la sanación integral. La frustración corta las alas de la Esperanza por lo que debemos alejarla de nuestra experiencia de Fe y vida en el resucitado. En Cristo nuestra Esperanza adquiere ribetes de salvación. Busquemos la Esperanza convertida también en perdón para que el odio no tenga influencia en nuestras vidas y relaciones.  En palabras del Hiponense sería: Ama y haz lo que quieras entendiendo por libertad la absoluta convicción de haber sido liberados y bendecidos al extremo por el Amor y la Misericordia de Dios. Es pues necesario asumir que la vivencia de una autentica condición redimida nos llevará a la vida destinada para nosotros en el Reino de Dios… La frustración es un problema que bloquea el influjo de la Gracia y puede distraer literalmente del cometido esencial de la  búsqueda de la felicidad.

En una dinámica teológica la frustración es la configuración definitiva para quienes alejados del amor de Dios no viven la aceptación salvífica de su Voluntad y no tienen a donde “ir” una vez abandonen su condición terrena (desencarnados) la llamada condenación es una forma de expresar el impacto de la frustración espiritual y relacional en la persona humana. Si bien la Salvación es una Gratuidad  no implica que se obligue al cristiano a vivirla puesto que Dios respeta la libertad y opción de cada uno de nosotros. Es pues en esta búsqueda del ser felices que manifestamos el total rechazo a la frustración como “medida de nuestra valía y tranquilidad” esta  cuestión es determinada por la respuesta a la Gracia y al plan de Dios en nuestras vidas “somos absolutamente libres para aceptarlo o para rechazarlo y Dios respeta nuestras opciones como muestra de nuestra libertad… El pecado personal alimenta fuertemente la frustración de la persona humana y  de esta forma hace casi  imposible la percepción de un orden redimido como tal. La condición humana es muy singular como nuestra naturaleza y no por ello abandonamos la lucha contra la tiranía del pecado y la opresión de cada una de sus estructuras. El asunto de las estructuras que favorecen la frustración del ser humano tiene todo que ver con las nociones de Justicia que generan paradójicamente in-justicias… Estamos afirmando que donde la Gracia no hace presencia asume la des-gracia y con ella la in-justicia que entra para modificar las estructuras tanto:

·         Culturales
·         Sociales
·         Mentales
·         Intelectuales
·         Emocionales
·         Afectivas
·         Formativas
·         Relacionales…

En cuanto a la Salvación diremos: La frustración impide la realización plena de la persona redimida creando en ella estructuras que radicalmente chocan con  sus congéneres y que en su eje relacional  eminentemente antropológico ocasiona tanto la pérdida de Identidad como de Fraternidad dos componentes de nuestro Discurso Antropológico. La realidad de la Gracia entra para modificar definitivamente el panorama y asumir en conjunto con nuestra voluntad la Voluntad salvífica de Dios Señor Nuestro. Al respecto de lo citado quiero acudir a Colosenses capítulo 3 versículo 2: Concéntrense  en las cosas celestiales y no en las terrenas es una bella alusión a las prioridades del ser humano y sus metas en la presencia de la Gracia y su realización personal como colectiva sin perder de vista la imagen de Dios que se recrea en nosotros o llamado Vestigia (huella de Dios en la Creación).

También tengamos presente que somos un propósito de salvación en el cual Dios actúa por nuestro bien: Sabemos que Dios obra en toda situación para el bien de los que lo aman, los que han sido llamados por Dios de acuerdo a su propósito (Romanos capítulo 8 versículo 28). El propósito de Dios es la Salvación de cada uno de nosotros los bautizados conforme a las enseñanzas del Evangelio de Jesús. Este proyecto para el ser humano se convierte en su razón de ser superando así toda limitación que se puede convertir en un señalamiento de pecado. La Sangre de Cristo en la Cruz es el sello definitivo.

  


sábado, 1 de abril de 2017

TERCER ENCUENTRO O TALLER EN JARABACOA.

SOMOS TESTIGOS Y TESTIMONIO  DEL TRIUNFO DE CRISTO NUESTRA CABEZA.
MENSAJE: “JUAN EL QUE HA ATESTIGUADO LA PALABRA DE DIOS Y EL TESTIMONIO DE JESUCRISTO, TODO LO QUE VIO” Ap 1,2.


TERCER ENCUENTRO.

La fidelidad a la Palabra de Dios se constituye en un baluarte de fuerte poder testimonial y máxime cuando la Iglesia es la celosa guardiana de su contenido, interpretación y vivencia (en el medio ministerial). Somos testigos y testimonio de lo enseñado por la Iglesia y la fuerza del Espíritu Santo hace autentico nuestro testimonio en un mundo hostil e incrédulo al Mensaje revelado (Jn 17,6). Juan emplea una enseñanza anterior así ubicada en la gramática de su Evangelio combinando las palabras apropiadas al mensaje que desea transmitir (Jn 15: 1-17) “Yo soy la vid; vosotros los sarmientos” el gozo mesiánico se entrelaza en el testimonio de la dependencia amorosa del Ministro en la Iglesia y ante su Señor. La traducción griega se une a la forma hebrea para generalizar un ambiente totalitario de la expresión Fruto cuyas acepciones indican momentos espirituales en la vida del discípulo o Ministro Ordenado como en general de los bautizados, miremos:

KAPTTOS O KAPTTWV…………………………FRUTO……………. Alusión directa  a la relación establecida entre Cristo y el bautizado posteriormente con el  Ministro Ordenado.

KAPTTOFOPEW…………………………………….. DAR FRUTO…. Corresponde a la necesidad de manifestar en el Ministerio las obras de la Gracia en la conciencia y en la praxis del Ministro Ordenado. El fruto dado es consecuencia de la intimidad espiritual que alcanza el Clérigo en su ejercicio ministerial y en su vida de Fe.

AKAPTTOS……………………………………………... SIN FRUTO…… Tiene que ver con estadios de inmadurez tanto Ministerial como afectiva y emocional en la vida y obra del Ministro Ordenado. Es como en los anteriores un señalamiento de índole metafísico con respecto y relación al ser que obra movido por la Fe y la experiencia con el Resucitado… Sin fruto no hay trascendencia y mucho menos se podrá sublimar una acción pastoral iniciada.

Para el pueblo hebreo el Fruto era consecuencia de la prolijidad  de la vida orientada por los preceptos de la norma y la Ley Mosaica. Mientras que en la cultura griega  hace alusión inmediata a la configuración del porqué de la existencia y la finalidad de la misma. Otros componentes idiomáticos son: Fruto—Ganancia—producto—Resultado de sembrar o cosecha. El testimonio del Clérigo se mueve en la dirección de la Causa y la Consecuencia. La contradicción como principio inequívoco de trauma o patología espiritual debe ser roto y depuesto de las prioridades existenciales. Somos  (sin acudir a eufemismos) obra de la Gracia como fruto—Producto—Ganancia y Cosecha. No olvidar la alusión esencial al Mandamiento Nuevo en el contexto del Ministerio: El Ministerio se germina en el corazón del ser humano por su don y vocación para amar y exponerlo  por medio de sus obras. O el componente Escrituristico y su Trasnversariedad afirma la Tesis así: Por sus frutos los conoceréis (Mt 7,16) es el fruto en su acepción de Cosecha y los falsos profetas como Sin fruto o  sin cosecha (Mt 7, 15). La dialéctica del fruto nos introduce en la dificultad idiomática de aseverar la autenticidad del testimonio de nuestra propia Fe, Juan es ejemplo de ello al mudar su experiencia con el Resucitado hasta convertirse en Testigo Eficaz, miremos su expresión: Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado… (1Jn 1:1-3). En palabras Paulinas: Es el Espíritu quien transforma una vida y un Ministerio en la Iglesia (Tt 3,5). Jesús como ninguno antes o después antepone el “Amor de sus discípulos” al odio y a todas las formas de hostilidad que el mundo ofrece al Evangelio.  El testimonio es coherente y no puede amoldarse a las exigencias del mundo (medio vital) sino que debe imponer el mandato de anunciar la Buena Nueva con la fuerza de la palabra, el símbolo y el signo.

·         Palabra………………..Evangelio…………….Símbolo………………Mandamiento Nuevo……………………………..Signo…………………………………. La Cruz.

LA EXPERIENCIA JOANICA………………………………. Parte de la relación testimonial al punto de superar la Intuición que encontramos en (Lc 24:13 ss)  y declara haber palpado afectiva, emocional y sensitiva la relación con el Resucitado. El Clérigo que vive en vocación de Unidad e Identidad su Ministerio puede decir con Juan que efectivamente es “otro Cristo”. Este principio de Alteridad  es la razón de ser de nuestra vida Ordenada y bien intencionada… El testimonio de Juan es el testimonio del Amor que reconoce los rasgos de quien ama. Dios ilumina nuestra Mismidad.

CAMINO REFLEXIVO.

A-     Según la opinión consensuada de tu grupo. Cuáles serían los frutos más sobresalientes del ejercicio ministerial en esta Diócesis. 
B-     Porque decimos que nuestro Ministerio Ordenado es también “Historia de Salvación”.
C-     Porque razón el Símbolo Une gramatical e intelectivamente tanto la Palabra como el Signo.


Rev. Diego Sabogal.
Decano C.E.T
Cristoeseltema.blogspot.com   


PRIMER TALLER EN JARABACOA. RETIRO DE CLERO DIOCESANO.

ORACIÓN DE JESÚS Y SIGNO DE UNIDAD SACERDOTAL

MENSAJE. “UNA NUEVA RELACIÓN SE IMPONE POR SOBRE LA DIVISIÓN” Mt 13,33.


PRIMER ENCUENTRO.

La redacción Joanica nos ilustra sobre la intencionalidad de este capítulo (17) que tradicionalmente es tenido como de orientación Sacerdotal y muchos más como de Consagración de Jesús ante lo inminente de su sacrificio en la Cruz (Oblación) así parece indicar el propio Juan cuando inicia el Capítulo: Así habló Jesús, y alzando los ojos al cielo dijo… (Versículo 1) aquí observamos la tradición primitiva de conceder a Cristo la sublime Autoridad de interceder por nosotros al Padre Dios. Es pues también una alusión Pos-pascual sin duda inspirada en (Rm 8,34) a diferencia de Pablo Juan concilia el Cristo celeste y pos-pascual con el Jesús terreno a la inversa ya que el Jesús terreno asume una función ampliamente concedida al Cristo de la Fe pero logra una Realidad  Unitaria, por esta argumentación es muy probable que estemos hablando de un texto compuesto a partir del Logión Joanico (expresión que llega a nosotros gracias a Papías de Hierapolis Siglo II)  Juan  se apoyó en una fuente oral existente en (Mt 11.25-27 como en Lucas 10,21ss) la idea contenida en los Sinópticos está relacionada intelectualmente en la naturaleza teológica de su contenido mostrando a Jesús como el revelador total y totalizante del Padre Dios. Este capítulo (17) representa en síntesis el contenido de la totalidad Joanica y su teología de la revelación. Es en si una réplica del prólogo. Juan nos presenta un modelo de Comunión vital  que rescata el espíritu del bautizado y la Iglesia como la compañía perenne del Salvador. Juan resalta la futura Unidad de la Iglesia, como quien dice Jesús oró por el futuro pueblo de Dios (escatológico). Juan nos presenta su intención teológica así:

·         (1-5) revelación de Jesús y su Naturaleza.
·         (6-19) ora por sus discípulos y amigos, por aquellos que en todo tiempo se enfrentan a la hostilidad del mundo por vivir su opción como Creyentes.
·         (20-24) ora por la Comunidad futura con matiz escatológico.
·         (25-26) La Unidad mueve la Fe en el Redentor.

CLAVE… Jesús no pide solo su gloria futura. Está interesado en mostrar el triunfo amoroso del Padre Dios y la necesaria Unidad de los suyos. El Nuevo ser humano es comunitario llamado a vivir su existencia en Comunión con Dios y sus hermanos, es desde luego la proyección tanto textual como teológica del Mandamiento Nuevo (Jn 13,34) es la manifestación simbólica del Amor a Dios en medio de los demás o prójimo. Para ilustrar nuestro señalamiento acudimos al Signo vital de Unidad contenido en la enseñanza de la levadura en la masa (Mt 13,33) las nuevas relaciones se impondrán por sobre la división. Un mundo animado  por el amor y su fuerza creadora.

La Hora Joanica es esencialmente libre de categorías tiempo-espaciales, obedece a la magnitud de la obra que la Iglesia y el Ministro Ordenado deben adelantar en la difusión testimonial del Resucitado ya glorificado  en la Pascua. Es la Hora de la acción  vivida del Evangelio… El Clérigo (Diacono, Presbítero, Obispo)  debe vivir una Existencia Dialógica sin reserva alguna puesto que la hermandad es Intrínseca a quienes consagrados sirven a la Iglesia por mandato de su sacerdote Pleno que es el Cristo Hijo de Dios. El Ministerio Ordenado es en sí fuente de Unidad y Fraternidad en el seno testimonial de la Iglesia (Diócesis- Congregación). La Iglesia no posee un “cuerpo ministerial” anónimo o yuxtapuesto, nuestro Ministerio se concreta en una Comunidad de Fe donde cada uno posee un nombre y consabida  identidad. La historia del pueblo de Israel nos enseña esta connotación” cada Israelita fiel a la Alianza debía considerar al otro como su hermano (Dt 22: 1-4 y 25,20) El amor fraterno no es excluyente.


CAMINO DE NUESTRA REFLEXIÓN GRUPAL.

A-    Como interpretan los constituyentes del grupo esta afirmación: La Comunión es un nuevo nivel de realidad.
B-    Las nuevas relaciones se impondrán por sobre las divisiones.
C-    Argumentar: La Fe es la raíz de nuestra vida ministerial, su vocación de Unidad y Fraternidad (Ef 4,32).

CONCLUSIÓN TEMÁTICA.

La Unidad expresada en categorías fraternas y conscientes de la realidad ministerial es abordada en potencia por Juan en la Oblación del Capítulo 17 de su Evangelio. Jesús habla radicalmente a los suyos y les anticipa la conocida hostilidad del mundo que como referencia es visto puntualmente desde  la oposición a  su Evangelio. La Unidad ministerial reclama de todos el auténtico deseo de ver al otro como hermano, amigo y socio en el Ministerio Eclesial. No existe posibilidad alguna de ver al Clérigo desde el carácter indeleble de su Ordenación como Sujeto-objeto, es decir, somos Agentes pastorales bien intencionados en el gobierno, administración, orientación y pastoral de la Congregación y constitutivo definitivo en la vida Eclesial. Estamos unidos por la indeleble substancia fraterna que brota del ser persona Imagen del Dios vivo y Subsistente por antonomasia.  El no ser del mundo implica dormir mientras otros celebran, trabajar mientras otros descansan con el encargo perentorio de no desfallecer. nunca.


Revdo. Pbro. Diego Sabogal.
Decano C.E.T
  

SEGUNDO TALLER PARA EL CLERO DIOCESANO EN JARABACOA.

LA UNIDAD SACERDOTAL COMO PARTICIPACIÓN DEL MISTERIO INTERPERSONAL DE DIOS.

MENSAJE. “EL DIACONO, EL SACERDOTE Y EL OBISPO SE CONSTITUYEN EN SIGNO VISIBLE DE LA COMUNIÓN Y UNIDAD ECLESIAL COMO MINISTERIAL” Jn 17,21.


SEGUNDO ENCUENTRO.

Dios Padre revela su misterio “interpersonal” en su Hijo y en el Espíritu Santo constituyendo así una comunidad de Amor cuyas relaciones nunca abandonan su ser Amoroso al punto de comunicar vida Ad-Extra  de esta relación. El Ministro Ordenado es consubstancial a este mandato de ir y obrar en su Nombre como quiera que fuimos instituidos para servir a Dios en su Iglesia  junto a nuestros hermanos feligreses. Dios-misterio desde la Encarnación se transforma para nuestra percepción en Dios-Amor y con ello deja claro el tipo y forma de relaciones que espera de cada uno de nosotros Ministros de su santa Iglesia. Unidad—Identidad se construyen o edifican a partir de la Gracia que nutre cada una de nuestras funciones y responsabilidades pastorales. El llamado de Jesús sobre la Unidad no se formula en ideal distinto a la Imagen del Dios Subsistente puesto que tal modo de vivir la Fe es una analogía del misterio revelado de la SS. Trinidad. Nuestro sacerdocio es Trinitario como Trinitaria es la forma de la relación de Dios entre y para sí.  Somos Partícula de Dios en la auténtica Koinonia.

Miremos brevemente los tres signos de comunión resaltados por san Buenaventura (escuela Agustiniana Siglo XIII)… A. INTERIOR……… B. EXTERIOR…….C. EUCARISTICA. En la primera vivimos el Amor como expresión de lo que somos y creemos como de lo que compartimos. En la segunda expresamos el valor e importancia de las relaciones eclesiales. En la última asistimos a la materialización del Signo por el cual Cristo se queda en medio de nosotros su pueblo.
Cada Diacono, Sacerdote y Obispo, se constituye en signo visible de comunión y unidad tanto eclesial como ministerial.  En el espíritu de nuestro  servicio pastoral se traduce en los siguientes componentes:

·         Espíritu del Señor (Hch 2 y 1 Cor 12,11)
·         El Amor cristiano (Hch 4,32)
·         La Eucaristía (Hch 2,42 y nuestro Pacto Bautismal)
·         La Unidad (Ef 4: 4-6)
·         Autoridad eclesial como signo de Unidad (Hch 20,28).

“Como este fragmento estaba disperso sobre los montes y reunido se hizo uno, así sea reunida tu Iglesia de los confines de la tierra en tu Reino” antiguo fragmento de oración eucarística.  Este trozo de oración nos muestra la concepción unitaria de la Eucaristía y como el Ministerio es el encargado de reunirla de entre todas las congregaciones y celebrarla como triunfo de la vida y la institución eclesial. Cada Clérigo al servicio de la vida sacramental funge como siervo del Reino de Dios en la tierra. La Unidad fraterna y ministerial en la vida de la Diócesis se manifiesta implícita en la Universalidad de la Iglesia de Cristo:

Dimensión—Unidad—Profética………………………..Dimensión—Unidad—Liturgica......Dimensión—Unidad—Social………… Dimensión—Unidad—Misionera.
La Unidad es específica como lo es el llamado y la vivencia vocacional, Jesús llamó a sus discípulos y eligió a doce de entre ellos (Lc 6,13). No existe acción pastoral más importante que la celebración del Día del Señor en la santa Eucaristía. La presencia del Ministro Ordenado es fundamental para vivir el Signo de Unidad eclesial. Los Ministros Laicos viven también el sacerdocio común como bautizados. “hasta los primados primero lo fueron”.

REFLEXIONES SOBRE LA UNIDAD SACERDOTAL.

·         La Unidad vivirá radicalmente opuesta a la hostilidad que el mundo le profesa.
·         La relación entre el Clero sufrirá también de hostilidad copiada del mundo en el que fungimos.
·         Nuestra Unidad en orden al Ministerio será siempre una realidad espiritual deseable.
·         Fácticamente hablando nuestra Unidad se fundamenta en  cada una de nuestras acciones que configuran nuestra Fe y experiencia con cristo.
·         Nuestros ideales personales son estructurantes de nuestras metas y propósitos pastorales.
·         Dios no solo es el Creador del Universo, también es quien lo revela en la Persona de su Adorado Hijo.

·         La Unidad y la Comunión Ministerial son en realidad consubstancial a Dios.
·         Jesús nos dio la gracia de ser Consubstanciales en su humanidad.
·         Nuestras actitudes de vida son la explicitación de la Unidad del Ministerio Ordenado.
·         Al materializar la “vida espiritual” se revela el Dios Invisible presente en las cosas materiales más visibles.

HACIA NUESTRA REFLEXIÓN GRUPAL.
A-     Reflexionar: Somos partícula de Dios en la auténtica Koinonia.
B-     Cuál es nuestro papel como signos de Unidad y Comunión en la vida de la Iglesia.
C-     Reflexionar: Al materializar la vida espiritual se revela el Dios invisible presente en las cosas materiales más visibles.





Revdo. Pbro. Diego Sabogal.

Decano C.E.T




PENTECOSTÉS ANGLICANO.

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