martes, 19 de noviembre de 2019

COMPARAR ES INAPROPIADO... JESÚS Y BELCEBÚ...


COMPARAR SIEMPRE ES INAPROPIADO… (Lucas capítulo 11 versiculos 14-22). JESÚS Y BELCEBÚ.


RESUMEN.


El mal no ofrece una solución metafísica a su acontecer, pero si estamos de acuerdo en que sus manifestaciones corresponden a la manera de actuar del ser humano. La condición limitada del hombre y la mujer puede servir de vehículo material para el pecado y el mal. Cuando el creyente habla del pecado o de Cristo como la antítesis de este sin duda que lo hace pensando en la realidad que su vida puede describir de la Gracia o la desgracia como ausencia de esta en su vida y acontecer. La némesis de la Gracia más que el pecado, es la ausencia existencial de la ella como factor salvífico probado y emigrado del amor de Dios a la persona de los bautizados. El paso del amor de Cristo es pues fuente de toda Gracia y por ende cuando el bautizado derrumba tal puente entonces la Gracia no puede continuar adentrándose en su vida del creyente. La tesis de los judíos para comparar al Señor con una deidad conocida y despreciada por ellos, nos referimos a Belcebú tiene su origen en la más profunda negación de la Gracia de la que Jesús mismo procedía. De facto no podemos suponer siquiera posible antítesis de esta tesis confusa y malintencionada.

Belcebú: Conocido como el “señor de las moscas” es uno de los 7 príncipes demoníacos. Su sobrenombre deriva del hecho de que en su templo los animales sacrificados se dejaban en el piso para que se pudrieran, lo que atraía a muchas moscas, este remoquete era sobre todo una burla para los hebreos y entre ellos como era de esperarse al propio Señor.  Las deidades cananeas y filisteas y en general de otros pueblos vecinos recibían este nombre despectivo por parte de la memoria religiosa de Israel. En la cultura puritana inglesa se le consideraba como al mismo Lucifer. Al Oeste de Israel estas deidades semíticas eran conocidas como “el señor” o Baal.

El entorno socio-religioso en el que se movía Jesús era bien complicado porque su postura siempre chocaba con la tradición Judía, porque la forma en la que Jesús observa a las personas se desprendía del fuerte contenido identitativo del común de su época… la caridad por el próximo es esgrimida como antídoto contra las prácticas Judías desprovistas de conciencia y humanidad “Estaba expulsando un demonio que era mudo; sucedió qué, cuando salió el demonio, rompió a hablar el mudo… Algunos dijeron, por Belcebú, príncipe de los demonios expulsa demonios… Para ponerle a prueba le pedían una señal” (14-17). Tal actitud obedece a la imposibilidad de disfrutar la Gracia que aquel hombre recibió como signo y símbolo de liberación; En nuestra experiencia de Fe cuenta dejar actuar a Cristo sin agobiarlo con nuestras inseguridades o “dudas de Fe”, el accionar de Dios se remite a la intimidad de nuestra aceptación y reconocimiento, aquel hombre recuperó el habla, pero antes sin duda, recuperó la capacidad de hablar desde su alma (lenguaje de la oración). El milagro como manifestación sobrenatural tiene su raíz en la expresión de la Voluntad salvífica de Dios, y tal manifestación necesita ser comprendida o asimilada dentro del plan de vida de todos los involucrados, no se trata solo de vencer una limitación natural física o espiritual sino el saber por que razón esta es vencida. El lenguaje histórico de la Fe pone de relieve el poder de asimilación de quien bajo el signo de una fuerte situación de vida reconoce la injerencia del amor en su acontecer. La Fe pues, nos remite inmediatamente a la liberación como causa eficiente de la manifestación del señorío de Cristo.

Hay muchas personas que esperan ver señales, pero desconocen la necesidad de amar las señales de la cotidianidad donde se construye los verdaderos procesos de liberación del alma y la conciencia del cristiano.  Mover el intelecto hacia la contemplación del paso de Dios por nuestras vidas nos permitirá escudriñar cada día el Qué y el Cómo, o mejor aún (Qué crees y cómo vives lo que crees), quienes se detienen en el análisis de la influencia del mal o demonio en la vida del ser humano, muchas veces dejan pasar lo maravilloso de la persona y los atributos que Dios le concede para ser libre y edificar su reino, buscando “señales” y en lenguaje popular “milagros” anulando grandemente la “responsabilidad personal en la propia Salvación,  Juan María Vianney” . Recordemos que somos en palabras de Pablo, el “pueblo mesiánico” comparar a Jesús no es aceptable, vivirlo como Señor y Salvador es nuestro ideal. La realidad de nuestra experiencia de Fe se fundamenta en el amor de Dios que es tangencial a toda obra buena y por ende expresión inequívoca de camino salvífico a ser transitado por los bautizados. La vivencia del amor nos deja en inmejorable posición para vivir lo que en síntesis expresamos en la Fe de la Iglesia. La madurez de la espiritualidad es un requisito por decirlo de esta forma para interactuar en la realidad de lo sobrenatural y sentirnos parte de ella como proceso de sanación y liberación integral.

Regresando a nuestro punto de partida es bueno clarificar el término Belcebú, sobre el cual encontramos algunas hipótesis que nos pueden contextualizar en esta reflexión… nombre de un dios filisteo cuyo posible culto se remonta a la ciudad de Ecrón a unas 25 millas al Oeste de Jerusalén, y sobre el mismo citamos a (2 Reyes  capítulo 1 versiculo 2) durante el reinado de Ocozías, miremos el Texto Sagrado de Tradición “Envió mensajeros a los que dijo: Id a consultar a Baal Zebub, dios de Ecrón, si sobreviviré a esta desgracia…” Su nombre traduce “señor de las moscas” más relacionado con las condiciones climáticas y geográficas de su entorno que una aproximación sobrenatural, este concepto coge cuerpo  teológico en ( Marcos capítulo  3 versiculos 22-27), y su paralelo (Lucas capítulo  11 versiculos 14-23), Satanás nombre empleado por (Mateo capítulo 12 versiculos  24-29 y Marcos), es en la posterior reflexión todo lo contrario a Cristo y sus acciones liberadoras, ellos hacen diferenciación entre el autor de nuestra libertad verdadera y Satanás, siempre contrario al pueblo mesiánico y su nuevo y definitivo orden, Cristo, pero la fortaleza del hombre ante el mal es también figura en Isaías de nuevos tiempos, miremos… “Sí, al valiente se le quitará el prisionero, y la presa del guerrero se escapará…Y a tus Hijos Yo salvaré…” (capitulo 49 versiculos 24-25). En el profeta es claro que la acción Divina estará acompañada de alegría y liberación y que estas expresiones son figura del definitivo orden que derrotará al pecado y sus consecuencias, el ser ontológico está llamado a reescribir su historia personal y transformación escatológica… Parafraseando a Pablo, “Nuevas creaturas en Cristo”, la lucha espiritual asume distintas formas y figuras desde el Intelecto hasta la acción. Cristo nos invita a vivir este “nuevo orden”, nos invita asumiendo lo anterior, a ser “Creaturas Nuevas”, que es para nosotros la “Intimación de la Voluntad salvífica de Dios sobre el hombre”.  Ya Tomás De Aquino lo expresaría “Dios no espera a que seamos inocentes, sino que nos limpia y nos ama”. “Venid, catemos gozosos a Yahveh, aclamemos a la Roca que nos Salva… vayamos ante Él, aclamémosle con Salmos”. (Salmo 95, invitatorio en la santificación de las horas y los días).

Lutero, orienta su discurso sobre la Gracia en orden a salvaguardar la libertad del hombre y la Voluntad Salvífica de Dios, pero en tal propuesta supone siempre la libertad del ser humano frente a Dios (Libre Albedrío  Agustiniano) al asegurar que “El pecado es un acto de soberbia y voluntario por demás en el ser humano”  a su vez nos asegura que la Naturaleza Humana está siendo constantemente santificada por “lo de Dios que hay en ella”, como su maestro Agustín separa (Dicotomía) la sustancia del cuerpo frente a los vicios que retrasan el proyecto de vida del creyente, el mal no tiene en Lutero la connotación del Puritanismo posterior, no lo acepta como ente y lo determina como carente de identidad dejando con total claridad la importancia de la responsabilidad personal (acto humano) y la intencionalidad que aporta en última instancia el móvil como tal, sin dejar fuera la “debilidad” de la naturaleza humana que aunque hace su opción fundamental por Cristo sigue herida por el pecado y sus consecuencias siempre se experimentaran, no está indicando el autor de la reforma una realidad alterna (Gracia- pecado) persistente en el hombre sino lo que el propio Pablo indica cuando afirma que “Aun hago lo que no quiero” (Romanos capítulo  7 versículo 15) el Hombre Interior y no una característica ontológica como tal,  puesto que la configuración esencial de la naturaleza y persona humanas  fue restaurada el daño está hecho y nunca en esta realidad podrá superar sus huellas (pesimismo luterano).

La Misión de Cristo fue sembrar en nosotros el amor perdido, puesto que el pecado ocasiona en nosotros la perdida y el daño de nuestra verdadera naturaleza y su único fin la unión con Dios, gracias a esta enfermedad Dios muestra su amor en nosotros (Fulgencio de Ruspe 467- 533, Concilio de Orange 529). El amor reparador de Dios llega a su culmen en la cruz y en la consecuente Redención con el triunfo justificador de Cristo, es por antonomasia, la materialización del amor de Dios en su Verbo Encarnado… Doctrina de los Santos PP. de la Iglesia.




jueves, 14 de noviembre de 2019

DOMINGO XXIII.


XXIII DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS. Isaías capítulo 65 versiculos 17-25. Cantico 9. 2 tesalonicenses capítulo 3 versiculos 6-13. Lucas capítulo 21 versiculos 5-19.


RUINAS DE JERUSALÉN.


“5. Como dijeran algunos, acerca del Templo, que estaba adornado de bellas piedras y ofrendas votivas, él dijo: 6. Esto que veis, llegarán días en que no quedará piedra sobre piedra que no sea derruida. 7. Le preguntaron: Maestro, ¿cuándo sucederá eso? Y ¿cuál será la señal de que todas estas cosas están para ocurrir?  8. Él dijo: Mirad, no os dejéis engañar. Porque vendrán muchos usurpando mi nombre y diciendo: "Yo soy" y "el tiempo está cerca". No les sigáis. 9. Cuando oigáis hablar de guerras y revoluciones, no os aterréis; porque es necesario que sucedan primero estas cosas, pero el fin no es inmediato. 10. Entonces les dijo: Se levantará nación contra nación y reino contra reino. 11.Habrá grandes terremotos, peste y hambre en diversos lugares, habrá cosas espantosas, y grandes señales del cielo. 12. Pero, antes de todo esto, os echarán mano y os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y cárceles y llevándoos ante reyes y gobernadores por mi nombre; 13. esto os sucederá para que deis testimonio. 14. Proponed, pues, en vuestro corazón no preparar la defensa, 15. porque yo os daré una elocuencia y una sabiduría a la que no podrán resistir ni contradecir todos vuestros adversarios. 16. Seréis entregados por padres, hermanos, parientes y amigos, y matarán a algunos de vosotros, 17. y seréis odiados de todos por causa de mi nombre. 18. Pero no perecerá ni un cabello de vuestra cabeza. 19.Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas.” (Lucas capitulo 21 versiculos 5-19). www.bibliacatolica.com.br/la-biblia-de-Jerusalén/lucas/21/...


El Texto Lucano a diferencia de los demás evangelistas que citan este evento en la vida del Señor y no lo mezcla con el fin del mundo. Es pues una visión distinta que centra todo su interés en la respuesta e intencionalidad de Jesús, el tiempo en manos de los bautizados debe confirmar la soberana Voluntad de Dios y no dejarse seducir por los estereotipos del mundo y sus realidades efímeras. Lo edificado por nuestras manos se queda en este orden transitorio. Solo lo que hemos afirmado en Cristo permanecerá aun en el tiempo. La Gracia hace que nuestras vidas rompan con lo efímero y busquen los bienes inmortales, esta es la condición esencial de todo discípulo para seguir al Señor, buscar lo que es auténtico y por ende lo que sobrevive aun con el correr de las horas y los días. Podemos concluir que el tiempo no está cerca y que el Señor no retornará bajo los conceptos en los que los desprevenidos lo están aguardando. Un retorno espiritual en la profundidad.

Los grandes imperios han construido a lo largo de la historia todo tipo de obras, una superando a la otra con el caminar de los siglos, pero la obra de la redención del Señor se hace en el tiempo sin ser propiamente manifestación de este. La condición de la obra anunciada es sobrecogedora y su contenido es imposible siquiera de ser entendido inicialmente por los discípulos.  Es comprensible si entendemos que ellos acuden a los recursos que crean imágenes en su conciencia y esto es totalmente nuevo para ellos.

Las señales de la caridad y el amor fraternos son los faros que guían a los bautizados hacia puerto seguro, hoy no se trata de ver la fatalidad o el cumplimiento de oscuras profecías a las que los imaginarios populares les entregaron tanta fuerza en la conciencia religiosa, se trata, de una vivencia marcada por la valía del otro y su presencia como factor de crecimiento mutuo. La señal del amor cristiano es el testimonio poderoso de esperar a un Dios amoroso desde lo más intimo y profundo de la vida de los bautizados en el mundo. La dinámica apocalíptica pretendía centrar al creyente y exhortarle a estar atento, la preparación era personal y dramática si podemos afirmarlo, hoy la Iglesia como comunidad de amor busca que todos los hombres lleguen al conocimiento de la verdad y en ella descubran a su autor y revelador, al Dios viviente. El poder de la Fe y el amor de los bautizados es capaz de condicionar el mundo y sus relaciones.

Si el amor no es ley entonces el engaño es factible, si el ministro ordenado no ama a la Iglesia más que a la promoción de los suyos entonces solo será un testimonio del poder del dinero en el medio donde debe imperar la santidad, es decir, la Iglesia. La meta es amar a Dios por sobre todas las cosas, pero sino amamos al otro y a la Iglesia de Cristo entonces el amor será difícil de concretarlo como praxis extraordinaria de vida. El tiempo como vivencia del Evangelio está cerca de realizarse en cada uno de los bautizados, en cada corazón dispuesto a vivir su contenido de Gracia y por ende salvífico. El Evangelio es por si mismo anunciante de una realidad redimida por Cristo. La esperanza emerge de las ruinas tanto las personales como las congregacionales. El amor de Cristo es el autentico anunciante de la vida renovada y actualizada en el cristiano-episcopal. La vivencia del mensaje de Cristo genera por su autenticidad, contradicciones en el mundo acostumbrado a vivir conforme a sus trivialidades. Un acontecer salvífico que es predicado por la Iglesia y una realidad que al implantarse cuestiona lo que le rodea, es pues, el papel del anuncio del Evangelio. Todo lo que existe puede dejar de existir, menos el amor de Dios que ha germinado por el santo Bautismo en cada uno de nosotros.

“Perseverar en la Fe cristina es un reto de vida y trascendencia en el presente, es una dinámica que llegó por la Gracia para darle sentido a la praxis de nuestra Fe en el Dios amoroso”.

En concordancia con el Texto Lucano la cita bíblica de Pablo a los Tesalonicenses, nos enfoca en la necesidad del testimonio y la fidelidad al mensaje, reconociendo que existe la posibilidad de desvirtuar el mensaje y su integridad, tal proceder nos aparta de Cristo y también del otro que muchas veces busca en nosotros referencia de vida renovada y actualizada por los Medios de la Gracia que esta Iglesia entrega en gratuidad a sus hijos bautizados. El testimonio es vital porque estamos imitando al propio Cristo, nos esta diciendo el apóstol Pablo. La imitación del Señor implica para nosotros vivir conforme al modelo del hombre redimido que enseña la Iglesia. Cada bautizado es modelo para el hermano o hermana que se acerca a la congregación, pues este testimonio es evangelizador como dinamizador de la vida congregacional. Pablo tiene muy claro que el Evangelio llega por medio del testimonio dándole valor y cumplimiento en el convencimiento de vida de los bautizados. El testimonio habla bien de los creyentes de todo tiempo o época. El testimonio habla bien de los cristianos que viven de cara a Cristo en el mundo. El pecado es ruina y el amor de Cristo eternidad, la opción de vida y proceder es nuestra…

viernes, 8 de noviembre de 2019

DERECHOS HUMANOS CON OJOS DE MUJER… DOMINGO 10 DE NOVIEMBRE, CELEBRACIÓN DE LA SACRALIDAD DE LA VIDA DE LA NIÑA-MUJER.


DERECHOS HUMANOS CON OJOS DE MUJER… DOMINGO 10 DE NOVIEMBRE, CELEBRACIÓN DE LA SACRALIDAD DE LA VIDA DE LA NIÑA-MUJER.



“La violencia contra la Niña-Mujer está abarcando todo tipo de manifestaciones que van desde la triste pérdida de la vida, violaciones, injusticias, embarazos en menores de edad, escasas oportunidades, ausencia de equidad en trabajos y sueldos, pocas políticas públicas en su favor, machismo, agresiones verbales, físicas, morales, económicas, emocionales y también de índole religioso” esta Iglesia defiende, promueve, cuida y denuncia todo aquello que la dañe, no aceptamos forma alguna de violencia contra ellas y la familia… Mujer regalo de Dios, amor materializado y personificado, tanto amor en tanta humanidad perfecta.


Es triste como entre las prioridades de muchas personas que sin duda son bautizadas no está la defensa y promoción de la vida.  La praxis de valores hace ya rato privilegió el consumismo y la búsqueda de dinero y bienestar material que desplazó la reflexión y el compromiso activo por la construcción de nuestra Sociedad (1). La legislación y los partidos políticos no pueden permanecer callados, a ellos les compete la discusión y aprobación de políticas realmente dignas para la mujer (Olympia Gouges, (2) durante la Ilustración francesa al notar que la alusión a la mujer era explicitada como lo femenino en la Declaración de los Derechos del Hombre, escribe la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana, tiempo antes de ser condenada a muerte en la guillotina). Una sociedad que no protege sus niñas y mujeres está condenada al atraso e ignorancia, así como a la perdida de sus valores y fundamentos verdaderamente democráticos. La cultura de la vida está siendo atacada por una serie de concepciones individualistas de tipo narcisista que optan por suplir los vacíos en unos y en otros. Sí, el narcisismo dicta ineludiblemente sentencia a través de patrones estereotipados de obligatoriedad en muchos escenarios culturales. El sexo no es consensuado porque en una niñita no existe posibilidad reflexiva para tal respuesta. Según estadísticas en nuestros países del hemisferio occidental de cada 10 jóvenes y niñas mayores de edad al menos 4 empezaron su vida sexual activa antes de cumplir los 18 años. Muchos padres de familia e instituciones educativas son temerosos ante este tema y su necesaria orientación y todavía aplican modelos de épocas pasadas donde primaban otras actitudes y el componente del tejido social era distinto al actual. Hoy vivimos la cultura de lo “Ciber” y la realidad se percibe como si fuera una aprehensión inmediata de los sentidos. Esta tendencia toca de lleno las relaciones humanas y más tratándose de los jóvenes. Recordemos que la generación de la ciber-tecnología es distinta a la análoga donde fueron educados los padres del presente (3).

En febrero de 2018 la Organización Mundial de la Salud (OMS) y NU publicaron un informe en el que advierten que la tasa mundial de embarazo adolescente se estima en 46 nacimientos por cada 1.000 niñas, pero en América Latina y el Caribe tienen 20 puntos más: se estiman en 66.5 nacimientos por cada 1,000 niñas de entre 15 y 19 años, y son sólo superadas por las de África subsahariana (4).

  La sociedad está en mora de tener una legislación proteccionista de los DD-HH y particularmente de los más jóvenes. Hace unos meses el ejemplo a seguir eran unos delincuentes de “cuello blanco” que entregaron parte de la soberanía de la Nación a una Transnacional, hoy es la muerte de niñas y mujeres e incluso de no-natos. Hay una gran responsabilidad del sistema educativo que no se abandera de la promoción de los Derechos y defensa de los más vulnerables. Todos quieren graduarse ya de la Universidad, pero muchos no les interesa ser personas de bien cumplidores de la Ley y temerosos de Dios. Hoy hay miles que son gente que de gente solo tienen la ropa (5).  Es vital adelantar campañas formativas para crear conciencia sobre la necesidad de la buena educación y fundamentación emocional de nuestros jóvenes y niñas. Es importante que la casa y la familia sean territorio de paz, amor, seguridad y promoción de sus vidas y relaciones con su entorno vital y somático. Dios libre a nuestras niñas y mujeres de tan aberrantes situaciones, de tanta y triste experiencia del mal puro. Que estas hijas de Dios sean una voz para que las hijas del hombre vivan seguras y amando como es su estado ideal de vida (6).

Los bautizados profesamos el amor por los demás, aunque no sean parte de nuestra familia sanguínea, pero hacen parte de nuestra comunidad espiritual. Todos sin acepciones   estamos comprometidos con el Derecho y cuidado integral de la vida, asunto que recae con mayor peso sobre la vida y bienestar de los más jóvenes. Es necesario que la conciencia de bienestar nutra las relaciones de todo tipo y la formación coherente les diga a unos y a otras que la actividad sexual trae grandes compromisos y responsabilidades ineludibles. Nuestros colegios tienen un deber moral muy grande y es precisamente formar sobre estos tópicos a la comunidad estudiantil (7). La escuela de padres es otro de los espacios apropiados para la generación de dialogo permanente y favorecer la confianza de los padres hacia los hijos y estos hacia sus padres. Una educación sexual y reproductiva madura y seria (tercera persona del singular), animada por una tendencia ética experiencial donde las impresiones sean conductistas en el fortalecimiento de la axiología de nuestros estudiantes y sus familias como espacios inmediatos a ellos.  Retomar la auténtica vivencia del “Dios con nosotros” (Isaías capitulo 7versiculo 14) (8) y ser desde nuestras congregaciones guardianes de la vida y su dignidad en toda expresión. Oremos por las víctimas de esta violencia irracional, pero levantemos la voz y protejamos la vida de nuestras niñas. Esta Iglesia no tolera la violencia de género, los feminicidios y el maltrato tanto verbal como Psicológico y económico contra la niña/mujer. La prostitución y la trata de blancas, como el embarazo en menores de edad, son daño directo de esta situación que convierte a la mujer en “carne” y al hombre en su “carnicero favorito” (9).    

Embarazos de niñas entre los 13 y 18 años de edad.
% de 18 años de edad
% de menos de 18 años.
República Dominicana.
41%
12%
Nicaragua.
19.9%


En el Caribe, son República Dominicana y Guyana los que tienen los índices más elevados; y en América del Sur, Bolivia y Venezuela registran las mayores tasas. Además, América Latina y el Caribe es la única región del mundo con una preocupante tendencia ascendente de embarazos en chicas menores de 15 años, según este estudio.

Se estima que, cada año, un 15% de los embarazos de la región son de menores de 20 años y dos millones de niños nacen de madres con edades entre los 15 y los 19 años.

“Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples” ENHOGAR 2009/ los datos arrojaron que República Dominicana ocupaba el 5to. Lugar en casos de embarazos en adolescentes.   

Registramos igualmente información estadística entregada por el estado y particularmente la procuraduría General de la Nación sobre casos de violencia contra la mujer, compartimos algunas de las estadísticas. Entre los años 2016 y 2017 los índices de violencia contra la mujer eran del 3%, pero para el año anterior (2018) subió alarmantemente a 42%. (Según la misma fuente que citamos en la Cibergrafía) la violencia intrafamiliar subió un 17% en el mismo año. Lo anterior nos ofrece un panorama alarmante sobre 187 mujeres asesinadas en promedio cada año, algunos sectores considera que esta estadística es muy conservadora.

Entre los años 2011 y 2018 los casos denunciados de violencia contra la niña-mujer, se disparó a un 109% más que duplicar su actividad en detrimento de la mujer.

TRAGEDIA FAMILIAR.

Desde la perspectiva de la vida de la familia es un duro golpe que en la gran mayoría de los casos afecta a los hijos en su proceso de crecimiento o crianza, La violencia contra la mujer daña radicalmente la familia y los fundamentos emocionales de los hijos que son testigos de tales infames acciones. La perdida de la madre o hermana o hija genera un desgaste insuperable para la familia extendida y para su núcleo. No somos alarmistas al decir que el estado dominicano debería declarar esta situación de violencia contra la mujer un asunto de calamidad publica y seguridad nacional, con el animo de aportar los recursos y atención de la sociedad en tan precaria condición de seguridad para la mujer que ni en su casa está a salvo de los ataques contra su dignidad y vida. Algunos elementos de esta problemática que conocemos y los mencionamos para reflexionar personalmente sobre sus implicancias:

·         Desescolarización
·         Violencia de género
·         Violencia intrafamiliar.
·         Falta de equidad salarial y de oportunidades en los distintos estamentos de la vida de la sociedad.
·         Poca o nula información sobre su propia sexualidad.
·         Muy pocas políticas públicas en su favor.
·         Modelos religiosos que desconocen el Derecho de la reproducción y vida sexual de la mujer.
·         Pobreza.
·         Marginalización.
·         Difícil acceso a la prevención y cuidado ante enfermedades.
·         Falta de seguro médico confiable.
·          Métodos de planificación costosos y satanizados por un entorno disuasivo.
·         Hacinamiento.
·         Falsos estereotipos sobre la niña-mujer.
·         Violencia moral, física, sexual, económica, intelectual, etc.
·         Prostitución consentida en mayores de edad y en menores de edad por la pasividad del estado y la complicidad de las familias y otros sectores de la sociedad.

Hemos tomado solo algunos de los fenómenos que empobrece grandemente la dignidad de la niña-mujer, el papel de las iglesias es el de promover a la mujer en su dignidad y valores y también denunciar estas violaciones sistemáticas de su vida y honra. La Imagen del Dios viviente es alienada por estas situaciones que envilecen su obra maravillosa llamada mujer, la perfección de la mujer no puede seguir siendo víctima de la indiferencia de todos. Súmate este domingo 10 de noviembre a las celebraciones en tu congregación y crea la cultura de la vida de la niña-mujer y orientala si esta en tus manos para que no sea víctima de la irracionalidad de esta violencia. Somos una institución eclesial que cuidamos de las niñas-mujeres.


CIBERGRAFÍA/ INSUMOS Y ARTICULOS.

1-      Nota del autor.
2-      Escritora, dramaturga, abolicionista y feminista francesa, cuyo nombre real fue Marie Gouze. Nacida a una familia burguesa en Montauban, fue desposada a un hombre mayor cuando ella tenía 17 años.   El matrimonio fue infeliz y corto, quedando ella viuda, con un hijo, y comprometida a nunca volver a casarse, opinando que el matrimonio era "una tumba" para el amor. Luego de la revolución, tomó partido por los Girondinos y advirtió sobre los riesgos de dictadura criticando duramente la política de Robespierre y Marat. Denunció también la creación del Comité de Salvación Pública.  Esa postura le costó encarcelamiento en agosto de 1793.  Condenada por un tribunal revolucionario de apoyar a los Girondinos, fue a guillotinada el 3 de noviembre de 1793…
3-       
4-      Nota del autor.
5-      Nota del autor.
6-      Nota del autor.
7-      Nota del autor.
8-      Nota del autor.




miércoles, 6 de noviembre de 2019

COMENTARIO AL DOMINGO XXII.


COMENTARIO AL EVANGELIO. DOMINGO XXII DESPUÉS DE PENTECOSTÉS. LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS. Lucas capitulo 20 versiculos 27-38.


27. Acercándose algunos de los saduceos, esos que sostienen que no hay resurrección, le preguntaron: 28. «Maestro, Moisés nos dejó escrito que si muere el hermano de alguno, que estaba casado y no tenía hijos, que su hermano tome a la mujer para dar descendencia a su hermano. 29. Eran siete hermanos; habiendo tomado mujer el primero, murió sin hijos; 30. y la tomó el segundo, 31. luego el tercero; del mismo modo los siete murieron también sin dejar hijos. 32. Finalmente, también murió la mujer. 33. Esta, pues, ¿de cuál de ellos será mujer en la resurrección? Porque los siete la tuvieron por mujer.» 34.  Jesús les dijo: «Los hijos de este mundo toman mujer o marido; 35.  pero los que alcancen a ser dignos de tener parte en aquel mundo y en la resurrección de entre los muertos, ni ellos tomarán mujer ni ellas marido, 36. ni pueden ya morir, porque son como ángeles, y son hijos de Dios, siendo hijos de la resurrección. 37. Y que los muertos resucitan lo ha indicado también Moisés en lo de la zarza, cuando llama al Señor el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. 38. No es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos viven. https://www.bibliacatolica.com.br/la-biblia-de-jerusalen/lucas/20/

La discusión del Señor con algunas facciones judías de cierto nivel de radicalidad en la vivencia de la Ley Mosaica nos recuerda cuál es nuestra postura de Fe sobre todo aquello que hemos profesado en Cristo y en su Iglesia. Creer en la resurrección es parte de nuestra expresión de vida tanto en la Gracia como en la trascendencia que resumen todo aquello que es determinante para nosotros. Los saduceos niegan la resurrección por una interpretación fatalista y “obtusa de la vida” y porque para ellos la muerte es el final de una existencia tan solo meritoria en el plano estrictamente humano.  La Ley no asegura más que la retribución en el plano material y la posibilidad de descansar junto a los antepasados del pueblo. La propuesta del Señor supera dinámicamente una vida quieta que no camina en ninguna dirección.  El acontecer de la resurrección en la mente de los bautizados entra en conflicto cuando el apego mundano y afectivo nos hacen perder la ruta de la esperanza de una vida plena donde incluso, los sentimientos serán plenificados y llegarán a una dimensión de tal profundidad que la separación de los afectos y emociones será superada por el verdadero amor de Dios en nosotros y nuestro entorno emocional.

La propuesta de Cristo no encaja perfectamente en los fariseos del hoy de nuestra historia, son aquellos que aceptan la posibilidad de una vida después de la muerte pero que en realidad viven como si tal primicia no los tocará a ellos y su forma de existir. Un formalismo dialéctico simplemente que no implica vivir auténticamente la esperanza de la vida eterna. El rechazo de la Fe y las condiciones del Evangelio son parte de este fenómeno en el presente, en una sociedad que moldea sin esperanza la existencia netamente material de los seres humanos. Cuando hablamos de esperanza estamos afirmando el señorío de Cristo sobre todo aquello que hacemos o es importante para nosotros y que se conservará en la pureza del amor que irriga todo nuestro acontecer. El ministerio eclesial debe invitarnos constantemente a vivir y enseñar sobre el Reino del Dios viviente y como se puede caminar efectivamente hacia su concreción en nosotros, este caminar inicia en lo más profundo de nuestro propio ser.  Reconocer su actualidad es el primer paso para sacarlo de las profundidades del ser y vivirlo como una expresión concreta de nuestro sentir como bautizados. La declaración de nuestra Fe es vitalmente el enganche con el misterio convertido en realidad por el mismo Cristo en la Cruz, para resucitar es indispensable aceptar, antes que morir, de lo contrario la naturaleza sigue el curso de los eventos en los organismos que cesan sus funciones vitales y biológicas como tal. La vida se gasta en situaciones pasajeras, pero la mete camina en dirección de la eternidad que no se muda como todo lo compuesto en nosotros. Solo por medio de la Gracia nuestra naturaleza mudable se transforma en incorruptible, así mismo lo expresará el propio Pablo en 1 Corintios capítulo 15 versiculos 53-55…

Pues nuestra naturaleza corruptible se revestirá de lo incorruptible, y nuestro cuerpo mortal se revestirá de inmortalidad. Y cuando nuestra naturaleza corruptible se haya revestido de lo incorruptible, y cuando nuestro cuerpo mortal se haya revestido de inmortalidad, se cumplirá lo que dice la Escritura: «La muerte ha sido devorada por la victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? https://www.bible.com/es/bible/411/1CO.15.53-55.DHH94PC

La resurrección abarca todos los sueños y anhelos del ser humano en Cristo, no es solo un cambio de condición si cabe emplear esta expresión, es una configuración absolutamente nueva y actual de la vida y su dimensión Pasando de esta inmanencia que se convierte en una especie de “cárcel” que limita el ser como este es y se manifiesta en el mundo o realidad de relaciones y percepciones. La resurrección es un ofrecimiento sin mérito posible o futuro de nuestra parte, pero afortunadamente es obra del amor de Dios y su poder no posee parangón alguno que no sea Dios mismo. Dejamos a un lado a los fariseos y saduceos y nos centramos en nosotros como bautizados y discípulos de Cristo. Solo el amor da sentido a retomar la vida de manera ininterrumpida y hacerla parte de una expresión de amor que llamamos resurrección y eternidad porque no tendría sentido vivirla sin ser eternos en la profundidad del conocimiento amoroso de Dios en su presencia. La muerte reclama lo suyo por derecho propio y el pecado puede hacer que el bautizado renuncie a Cristo y se entregue a la existencia limitada de la materia y los apetitos sensitivos que todos conocemos.

La discusión en la época del Señor era en cuanto al enfoque de las tradiciones presente en el panorama religioso de Israel, no era fácil para ellos concluir con tamaña posibilidad teniendo presente la manera como ellos vivían su Fe. Imaginar un mundo distinto en un orden que el ser humano no conoce y por ende que no depende de su interacción es un reto que todavía no suena fuerte en muchas concepciones religiosas. Hoy gran número de personas se inclinan más por una definición epicúrea donde el placer y el bienestar sean percibidos en su existencia sin que medie para ello una idea superior que hable de un orden distinto al conocido, hoy persiste el miedo a la muerte y al más allá, convirtiendo la pregunta sobre si hay vida después e la muerte en uno de los interrogantes más buscados. Indagar sobre esta realidad condiciona la forma de pensar y vivir para muchas personas en el presente. Los cristianos seguimos radicalmente el cumplimiento de la promesa de victoria sobre la muerte y el ejemplo del propio Cristo es el mayor aliciente que tenemos, unido a la posibilidad de edificar una relación espiritual que nos llene de esperanza y seguridad en tal acontecer de la vida. Creer o no hacerlo en la resurrección no desvirtúa su realidad trascendente. Cristo la ofrece como la más perfecta concreción de todo lo que somos y aspiramos ser. En  Dios la vida se transforma hasta satisfacer todas las expectativas del ser humano redimido en Cristo.



martes, 5 de noviembre de 2019

RECURSO SOBRE ORACIÓN Y MEDITACIÓN.


RECURSO BREVE.


PARA LLEGAR A SER ORANTES. RECURSOS QUE ESTÁN A NUESTRO ALCANCE.


Vivir nuestra amistad con el Señor y cultivarla en el silencio. Para llegar a ser Orantes debemos cuidar nuestras relaciones con los demás. Debemos tomar conciencia sobre nuestro cuerpo y la manera en la que vivimos cuidándolo o deteriorándolo. Representar a Cristo vivo en nuestro interior. La amistad es asunto del corazón, el centro de nuestra oración es Cristo. La oración no es un momento es un camino y ella nos descubre quien es Cristo. Cristo nos llama a vivir en libertad interior. Ser orantes es vivir la oración con todas sus consecuencias. La oración nos cuestiona y produce sentimientos siempre distintos, Marta sabe actuar en su presencia y María sabe escuchar delante de Él.

En la oración establecemos una conversación que se convierte en comunión con el Dios revelado, orar y meditar nos da la posibilidad naturalmente de caminar viendo delante de nosotros los signos del amor de Dios. Conversar con Dios es una bella expresión de nuestra propia integralidad que se somete a la Voluntad amorosa de Dios. Hablemos siempre con Dios que en su amor generoso nos escucha. Dios es lo más íntimo que hay en nosotros y lo que da auténtico peso a nuestra existencia, expresaría Agustín de Hipona. La esperanza sembrada por la oración nos sirve de escudo y armadura para enfrentar el devenir de la existencia. El mundo y sus relaciones no se detienen y nosotros en medio de esta realidad debemos caminar en pos de un Reino y su Señor.

La oración es asunto de Fe, constancia, y compromiso, La oración deja una huella en nosotros, es un don, un regalo que llega al corazón y puede cambiarnos. Los sentimientos, las emociones tienen un valor relativo en la oración. Pedro manifestó que era bueno estar en aquel lugar, pero lo importante no era este sentimiento sino el poder seguir a Cristo luego y en todas las instancias de la vida. No se trata de disfrutar de Dios en la oración sino en saberle bien a Cristo cuando oramos. Podemos estar buscando solo el gusto en la oración y no crecer en la vida de Fe y en la entrega como bautizados. Pedimos la paz para el mundo y generamos auténticas guerras en torno nuestro. Pedimos por los que no tienen alimento y desperdiciamos en nuestras cocinas. Lo anterior es un engaño espiritual.

El querer de Dios es la meta de la oración, recordemos su oración en el huerto de Getsemaní. No se trata de lo que nos gusta decir en la oración sino en lo que estamos viviendo de ella.  La oración nos puede llevar a actuar como Jesús antes que pensar como lo haría Él. Oración es un caminar disciplinado de amor y entrega, sin mediar entre ella y nuestro parecer la voluntad humana. Es una grande ofrenda para Cristo nuestra propia voluntad.

Nuestra oración debe unirse a la voluntad de Dios y no a nuestro parecer personal y muchas veces malcriado. La sociedad en la que vivimos impone hábitos para evitar la reflexión en el bautizado. Nos gusta reunirnos en distintas ocupaciones, pero no existe reflexión y análisis personal a la hora de discernir. La vida cotidiana debe educarse para saber seguir las mociones de la Gracia y cumplir la Voluntad de Dios. Conocernos a nosotros mismos es fundamental para caminar en una vida de oración y de servicio cristiano. Dios hace parte de nuestra jornada, pero prefiere hablarnos en lo privado de nuestra conciencia. Los ministros laicos deben examinar su conciencia para conocerse y ver sus propios frutos. La oración más que un habito se convierte en una manera de ver el mundo y sus contenidos, la oración entra en distintos niveles de disciplina y necesidad, nos queda claro, que cuando entramos en su dinámica lo primero que hacemos movidos por su influjo es revisar y sanar tanto el cuerpo como la mente y las relaciones con quienes nos rodean como extensión de nosotros mismos. Esto último incluye radicalmente la vida en todas sus formas. Estamos pues enfocados en una multi dinámica de relaciones con el entorno y su razón de ser y existir, La oración nunca es quieta o estática, ella mueve poderosamente la mente y voluntad del orante, dándole o imprimiendo en su ser la fuerza suficiente para el quehacer de cada día. Nuestra oración asume la rutina como una necesidad para establecer un orden y un habito como indicábamos antes. Pues el orden en la oración es expresión volitiva de nuestros sentimientos respecto de Dios. La vida espiritual necesita de la oración como fuente de alimento y disposición natural de la Gracia, sin oración y meditación la Gracia se consume en acciones mundanas y no puede aprovecharnos. Tenemos un enemigo común y no es el mal tipificado o identitativamente señalado, me refiero al demonio, si bien el mal se manifiesta también es muy cierto que nosotros poseemos libre albedrío para hacer de la oración un recurso vital tanto de nuestra condición física como espiritual. El mundo (escenifica las dificultades de todo tipo para nuestra oración y meditación) se recrea poderosamente en cada bautizado como su ADN sensitivo que le permite, ver, tocar, y sentir, su realidad mudable paro atractiva, una realidad que por ser intelectiva llega a la mente y se convierte en información que podemos convertir en imágenes e ideas a voluntad. Desde una concepción psicológica es fácil confundir esto con la voluntad de fuerzas supra naturales que están en aparente conflicto con nuestra interioridad.

La vida espiritual es una necesidad en cada uno de los bautizados que estamos todavía caminando al encuentro del Señor. Una relación de intimidad nos asegura auténticos frutos de vida en el espíritu y no distracciones del mundo y nuestro entorno. Diariamente debemos tener momentos de oración y meditación con la “boca cerrada” facilitando la interioridad y desarrollando la capacidad de pensar muy bien nuestras respuestas cuando estemos dialogando. Las emociones o el tono de la voz no son indicativos seguros de un estado espiritual o de vida interior, ellos son como sentidos un recurso en el lenguaje que empleamos para comunicarnos (corporalidad) La oración que podemos hacer cada día puede tener distintos modelos o patrones si así lo deseamos, sabemos que ella trabaja fuertemente nuestra voluntad.  Nos referimos al cambio de hábitos y prioridades, así como al manejo del tiempo personal, siempre lo hay para orar y meditar, estos ejercicios de vida interior no descartan otras expresiones de piedad o interiorización, hay recursos muy variados para crecer en la oración y meditación, incluso si hay dificultad de concentración o manejo de nuestra atención, podemos centrar la mente en un símbolo evangélico, por ejemplo la vid y los sarmientos presente en Juan, de esta manera dirigimos el poder de la simbología al terreno de nuestra interiorización logrando con ello disiparnos poco y mantener nuestra mente y voluntad enfocadas. Es pues factible que de esta forma nosotros logremos crecer en el dominio propio y no dejarnos mover solo por las emociones de estamos espirituales engañosos. La vida interior reclama de estos recursos para hacer conciencia en nosotros de una condición más que física o material. A Dios no le podemos expresar lo que significa para nosotros por medio de palabras sino del mismo corazón que habla de nuestros sentimientos. Las palabras son un recurso, pero ellas deben ser el reflejo certero de lo que hay dentro de nosotros y no simplemente como lenguaje religioso asimilado en distintas formas o modos de oración tanto verbal como interior.

Nuestro crecimiento en la vida espiritual nos debe llevar a conocer donde nos encontramos con respecto a la oración y meditación de los misterios que rodearon la vida del Señor. Cada día es una oportunidad para profundizar en la oración y ver como ella transforma nuestro “hombre viejo” deseoso siempre de tener la razón y por ende convertirse en infalible para los demás. Dicho esto, también diremos que la oración nos renueva y hace criaturas nuevas al aprovechar la Gracia de Dios en nuestras vidas y relaciones, santificando tanto el mundo físico como espiritual en torno nuestro. La ignorancia puede hacernos creer que la oración justifica todo o sana todo sin antes haber entablado una relación amorosa con el Dios viviente. Sin familiaridad no hay nada que se materialice en nosotros. La oración nos brinda la posibilidad de construir relaciones duraderas y santificadas, esto último, es extensión bien intencionada de la oración y nuestros hábitos de vida espiritual. La meditación se convierte también en fuente de incalculable valor para trabajar el autodominio y la templanza. La prudencia también se nutre de un sano y constante ejercicio de meditación, si tenemos dificultades para dominar nuestra prontitud a la hora de responder a cualquier agravio, sin duda alguna que la meditación nos ayudará a darle el valor indicado a cada una de las manifestaciones que surgen del trato y relaciones con quienes nos rodean. La oración cuando se adentra en la meditación se interna en lo más intimo de nuestra psique llegando a descubrir aquellas cualidades y valores que muy pocas veces afloran en el diario compartir. La meditación abre puertas a la vida sobrenatural facilitando el descubrir otros elementos que no encontramos sino dentro de nosotros mismos. El mundo como propuesta relacional es eminentemente superficial ya que los conceptos de felicidad que posee son efímeros por ser solo expresión material de su propia realidad limitada y no trascendente. El bautizado-episcopal esta llamado a adentrarse en la oración y meditación para fortalecer su propuesta al mundo, de una vida recta y ordenada ya que en la estética de la vida encontramos a Dios que ama y genera en si todo orden y armonía.


Orar es una disciplina que adelantamos por gusto y movidos a ella por amor y convicción. Orar y meditar nos introduce en la realidad trascendente de nuestra condición humana…






PENTECOSTÉS ANGLICANO.

  PENTECOSTÉS ANGLICANO.   RECURSO PARA UNA CATEQUESIS.   Nuestro Pentecostés anglicano es la reflexión permanente y el di...