jueves, 19 de mayo de 2016

JESÚS Y EL CAPITÁN ROMANO...

JESÚS  Y  EL  CAPITÁN   ROMANO… (Lc 7:1-10).




El Evangelio es muy cuidadoso a la hora de presentar este relato tan conocido y el cual el catolicismo Romano incluye en la Liturgia de la Comunión, estamos hablando ante toda consideración de la Profesión de Fe de aquel Hombre que consigue que los Judíos particularmente intercedieran por él, algo que sin duda no era muy recurrente dada la relación de ocupación romana y de Gentilidad por parte de aquel Hombre que bien podría ser un Prosélito, la Profesión de Fe en la Persona de Jesucristo es totalmente Intuitiva y hace parte de lo que Jesús generaba en los corazones dispuestos que entraban en contacto con Él…


Los judíos tenían en este Hombre un defensor de sus Tradiciones y  un Proveedor a sus necesidades como es descrita su relación con el Pueblo, la Amistad y Fraternidad que le mueve a pedir por la Salud de su siervo lo demuestra, este poder de Intercesión es escuchado siempre por Dios sin tomar distingo alguno que la Fe como Confianza y Humildad para aceptar y recibir, esta escena es bien interesante porque nos ubica en la Intención de este Evangelio, estamos hablando de la expansión a los gentiles que están representados en una FIGURA DE AUTORIDAD E INSTITUCIONALIDAD DEL IMPERIO ROMANO, Lucas manda un Mensaje de Universalidad que llevará el Evangelio a los confines de este Imperio sacándolo de Jerusalén asegurando así su sobrevivencia a corto plazo,  aquel romano es solo un ejemplo de la manera abierta y sin distingo alguno como el Salvador desarrolla su Ministerio, la Autoridad es determinante porque asume la aceptación de la propia en Jesús, aquel servidor romano muestra como la Autoridad de Jesús supera cualquier tipo de condicionamiento Social impuesto por las Tradiciones de Israel, si los Hebreos tienen prosélitos la figura del Salvador tendrá lo propio, el ser o no Dignos de recibir al Salvador es algo que solo compete a Jesús y  a la fuerza de su Evangelio. El Oficial romano percibe con antelación que la Salvación está llegando a su casa y que solo es necesaria la expresión de su Sentir para dar pie a la intervención de Dios… NO ES EL  PROBLEMA ES NUESTRA ACTITUD DE FE LA QUE GENERA LA RESPUESTA DE DIOS, la necesidad que describe este Evangelio se afirma en la categoría de quien solicita por decirlo así de la Misericordia de Dios, cuando la Fraternidad se toma por asalto nuestras vidas es posible visibilizar al otro y ser consciente de sus limitaciones en este caso concreto de su Enfermedad que al caso el Evangelio no especifica y no lo hace puesto que el objetivo es llevar a Cristo a tocar esta Realidad tan nuestra y buscar en su Gracia el  REMEDIO DEFINITIVO. La escena no transmite una preocupación latente frente al encuentro con el Salvador más bien nos deja ver la convicción que aguarda y tiene como segura la manifestación del Milagro, solo una experiencia de Fe tal es capaz de estar segura de una respuesta tal… Jesús comprende la magnitud de lo acontecido y responde a la iniciativa del Oficial romano, nosotros  vemos en su accionar la coherencia de la espera y la Confianza ante la Respuesta, Jesús obró gracias a su Misericordia y como respuesta a la Fe Coherente del Oficial romano.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

LA TRANSFIGURACIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO…

  LA TRANSFIGURACIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO… Éxodo capítulo 34 versículos 29-35. 2 Pedro capítulo 1 versículos 13-21. Salmo 99. Lucas c...