viernes, 4 de agosto de 2023

LA TRANSFIGURACIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO…

 

LA TRANSFIGURACIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO… Éxodo capítulo 34 versículos 29-35. 2 Pedro capítulo 1 versículos 13-21. Salmo 99. Lucas capítulo 9 versículos 28-36.

 

El Libro del Éxodo citado por la Liturgia de la Palabra en la celebración de la Transfiguración de nuestro Señor,  genera en nosotros interrogantes bien intencionados sobre la cualidad esencial de  este pasaje bíblico, la presencia de Moisés en el “monte” donde hablaba con Yahveh corresponde a la literatura Patriarcal que ubica la relación más directa con Dios desde la altura (Lugares destinados al culto) el brillo de su rostro lo atribuimos a la relación personal y espiritual que sostenía con Dios y como tal el estar cerca de Él supone una transformación en el ser humano que aquí tiene un tinte ilustrativo y muy gráfico. Reconocemos en este texto inspirado un fuerte componente formativo para el pueblo de Israel. La impresión de ellos no se hace esperar y es apenas lógico que se sintieran abrumados pero esa imagen que era solo un adelanto de la verdadera transformación que Dios hace en nuestras vidas cuando aceptamos su soberana presencia, es imagen de la Gracia que actúa en cada bautizado y que en tiempo de los patriarcas hebreos era simbolizada por este tipo de imágenes como las descritas en el Éxodo. Quien habla con Dios, el Dios diferente te transforma en un ser humano diferente, es la primicia de esta escena. Moisés no será el mismo de ahora en adelante.

El apóstol Pedro es testigo ocular de la Transfiguración y como tal habla en propiedad de la Majestad de Cristo que él pudo observar en aquella escena. La Transfiguración como experiencia de Fe es la prueba que el apóstol en su corazón necesitaba para darle peso a su propia concepción de la divinidad de Cristo, es como lo expresamos un nexo relacional con el Jesús que se revela en su mensaje y el Cristo que más tarde resucitará. Pedro disfruta de este momento y como lo expresa se convierte en algo vital en su vida espiritual, es una gracia especial que Cristo tuvo con algunos de sus discípulos, no sucedió con todos sino con quienes era necesario por aquello de apuntalar su Fe… Pedro invoca al Espíritu Santo de la misma forma como la Iglesia se atiene a la presencia de los apóstoles para continuar la obra evangelizadora. Pedro como apóstol y creyente nos enseña a prestar atención a la Palabra revelada. Esta forma de comunicar las enseñanzas de la Iglesia se debe a la presencia de   Cristo en la conciencia de los testigos de sus acontecimientos (Pedro, Santiago y Juan). La Transfiguración se quedará en lo más profundo de la conciencia del apóstol y definirá su vida de fe. Hoy el Dios de la vida se transfigura delante de nosotros y eso es posible por su amor misericordioso y por la necesidad de crecer en la vida cristiana. Dejemos que los valores del Evangelio y sus enseñanzas se transfiguren necesariamente en nosotros y con nosotros mostrando que somos diferentes y renacidos en Cristo luz del mundo. 

Lucas nos ilustra Sobre este episodio sorprendente de la vida del Señor dejando ver que sin duda tomó de otra fuente este relato y lo combinó con Marcos, pero a diferencia de este ubica al Señor en una escena de ferviente oración, la misma que lo une poderosamente con el cielo de dónde le viene tal gloria y revelación. El Señor se transforma mostrando solo un ápice de su poder y vínculo con la eternidad. Es Cristo revelado en el Jesús Histórico.  Lucas no lo relaciona con Moisés o los profetas, su interés es mostrar que la muerte no será el destino final de Jesús, que la vida de la gracia transforma literalmente a cada bautizado convirtiéndolo en luz del mundo y particularmente de sus hermanos en las relaciones cotidianas. Un creyente transformado sin duda alguna será testimonio del Cristo vivo y triunfante y luchará contra la corrupción y toda estructura de injusticia que se convierte en pecado capaz de opacar el brillo de los hijos de Dios. La gracia que brota del rostro del Salvador iluminará posteriormente los caminos de la Madre Iglesia que se revela en potencia y persona de los testigos oculares y en función de su ministerialidad. La Transfiguración es un nivel alto de conciencia frente a nuestra propia experiencia con el Resucitado. Es un texto muy bello que también lo podemos ubicar en el rango de la experiencia post-pascual de la Iglesia y sus discípulos.   La luz de Cristo es transformadora y todo lo que toca a diferencia del Éxodo lo llena de vida y felicidad… La historia tiene su puesto en este acontecimiento de ribetes atemporales y solo por citar los dos personajes que aparecen en el relato (combina las tradiciones tanto Marcana como Mateana) lo cierto es que la verdad del evento y toda su fenomenología es signo vivo de fe y contenido de gratuidad que salta hasta nuestros días.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

LA TRANSFIGURACIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO…

  LA TRANSFIGURACIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO… Éxodo capítulo 34 versículos 29-35. 2 Pedro capítulo 1 versículos 13-21. Salmo 99. Lucas c...